El francés celebró el pase a la final de Sevilla con el mismo mensaje que el community manager del Barça le lanzó el año pasado, y su futuro en Orlando depende ahora de si se queda para la Copa
Antoine Griezmann no olvidó. Y el Camp Nou fue el escenario perfecto para demostrarlo. El delantero del Atlético de Madrid fue el primero en celebrar el pase a la final de la Copa del Rey ante los aficionados rojiblancos desplazados a Barcelona, y cuando llegó a las redes sociales lo hizo con una foto del momento acompañada de cuatro palabras: «Esta foto va muy dura.»
El mismo mensaje que el community manager del Barça utilizó la pasada temporada para publicar una imagen de los jugadores culés haciendo piña después de ganar en el Metropolitano, con Griezmann en segundo plano y en solitario. Una publicación que muchos interpretaron como un ataque directo al francés y que incluso aficionados azulgranas criticaron por su tono. Griezmann lo recordaba. Un año después, los que estaban tendidos sobre el césped exhaustos eran los jugadores del Barça.
Una final con sabor a despedida
El momento llega en el peor momento posible para su continuidad en el Atlético. Griezmann tiene muy avanzado su destino en Orlando y la duda real es si saldrá antes del 26 de abril o se quedará para disputar la final de Sevilla ante el ganador del derbi vasco entre Real Sociedad y Athletic Club.
Para el francés sería una despedida de película. Una final en España, con la camiseta rojiblanca y posiblemente ante la Real Sociedad, club con el que su mujer Erika Choperena tiene un vínculo especial por ser donostiarra. El guion no podría estar mejor escrito.
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En el Barça firmó números aceptables pero nunca conectó del todo. En el Atlético ha recuperado galones y liderazgo. Y en el Camp Nou, un año después, encontró también su pequeña revancha.





