Julián Alvarez rompe su silencio sobre la sequía goleadora

Periodista Deportivo |

La Araña se reencuentra con el gol 65 días después para encarrilar el pase del Atlético a la gran final de Copa

El Metropolitano volvió a ver la mejor versión de su gran apuesta veraniega. Tras once encuentros de sequía y más de dos meses sin ver puerta su último tanto databa del 9 de diciembre ante el PSV, Julián Alvarez puso fin a su racha negativa en el escenario más imponente: una semifinal de Copa del Rey ante el FC Barcelona. Tras el pitido final, el argentino se mostró aliviado y reivindicó la cultura del esfuerzo por encima del ruido mediático que ha rodeado su falta de puntería en las últimas semanas.

«Venía de una racha no muy buena, pero siempre trabajo para mejorar y crecer. Trabajando callado es la mejor manera de salir adelante», confesó el atacante a los micrófonos de ESPN. Julián no ocultó que necesitaba este tanto para «amigarse con el arco», reconociendo que el gol es el combustible indispensable para la confianza de cualquier delantero. Su actuación, calificada por él mismo como parte de un «partido casi perfecto», no solo destacó por el acierto ante la red, sino por su generosidad al asistir a Lookman en una jugada donde, pese a tener opción de tiro, priorizó asegurar el tanto para el equipo.

Un resultado histórico para defender en la vuelta del Camp Nou

La victoria colchonera sitúa al Atlético en una posición de ventaja estratégica para alcanzar la final. Julián destacó la importancia de haber aprovechado la energía de la afición en el Metropolitano, subrayando que el equipo supo traducir esa intensidad en ocasiones claras desde el primer tiempo. «Sabemos de la importancia que tiene una semifinal de Copa. Queremos ganar este trofeo y este primer paso con nuestra gente ha sido clave», añadió el ariete.

A pesar de la euforia por el triunfo y su reconciliación personal con el gol, La Araña mantuvo los pies en el suelo de cara al partido de vuelta. El argentino advirtió de la peligrosidad del Barcelona en su feudo y la necesidad de «defender el resultado e ir allí a hacer otro gran partido» para certificar el billete definitivo. Con este tanto, el Atlético recupera para el tramo decisivo del curso a su referencia ofensiva, una pieza que, tras romper su silencio y su sequía, promete ser el factor diferencial en la lucha por los títulos.