El técnico argentino valora la versatilidad del mediapunta tras un triunfo trabajado en un duelo exigente y muy físico
El Atlético de Madrid se llevó un triunfo valioso en un Coliseum siempre incómodo. El equipo de Diego Simeone necesitó concentración, ritmo alto y capacidad para leer un partido tenso desde el minuto uno. La figura que más brilló fue la de Álex Baena, un futbolista cuya influencia crece a cada jornada y cuya interpretación del juego volvió a marcar diferencias.
Baena lidera tramos clave del partido, conecta líneas y activa a Julián Álvarez con una lectura constante de espacios
El mediapunta apareció desde el inicio con libertad detrás de Julián Álvarez, desplazándose entre zonas interiores y laterales para ofrecer siempre una línea de pase. El Getafe CF trató de incomodarlo con duelos físicos en cada recepción. Baena dio continuidad a casi todas las jugadas importantes del Atlético y generó una ocasión muy clara en la primera mitad, frustrada por la zaga azulona en el último segundo.
La lesión muscular de Marcos Llorente obligó a alterar el plan. Entró Antoine Griezmann y Baena reorganizó su mapa de movimientos con naturalidad. Alternó el costado izquierdo, el derecho y los pasillos interiores sin perder precisión. Su influencia permitió que el Atlético respirara en tramos de máxima presión local, acelerando cuando era necesario y pausando cuando convenía.
La acción clave llegó en la segunda parte. Baena recibió entre líneas, orientó su control y golpeó con el exterior un pase de enorme sensibilidad. La prolongación sutil de Giacomo Raspadori dejó descolocada a la defensa y Domingos Duarte, presionado por el francés, introdujo el balón en su propia portería. Fue una jugada que sintetizó la lectura fina del almeriense: visión, intención y ejecución técnica.

Simeone destaca su evolución constante y subraya que Baena entiende el juego con naturalidad
Tras el encuentro, Diego Simeone elogió sin reservas al mediapunta. Explicó que el equipo está descubriendo un futbolista capaz de rendir en cualquier posición ofensiva. El técnico remarcó su versatilidad, asegurando que Baena “juega al fútbol donde lo pongas”, una frase que resume perfectamente la confianza del cuerpo técnico en su progresión.
Simeone recordó que el andaluz aún tiene margen para crecer, especialmente en la toma de decisiones finales y en la gestión de los ritmos del partido. Señaló que su evolución beneficia al proyecto rojiblanco, donde perfiles dinámicos y con lectura rápida del juego marcan la diferencia en escenarios tan cerrados como los del Coliseum.
El triunfo permitió al Atlético de Madrid consolidarse en la pelea alta, mejorar sensaciones fuera de casa y reforzar la importancia de Baena en un equipo que necesita jugadores capaces de conectar fases ofensivas y sostener el plan táctico. La interpretación del almeriense, su movilidad y su incidencia directa en el gol decidieron un partido que exigía inteligencia y calma.




