El técnico argentino reconoce preocupación por el mediocentro
La alegría por el triunfo del Atlético de Madrid quedó parcialmente eclipsada por la lesión de Pablo Barrios, obligado a retirarse por molestias en el abductor. El centrocampista pidió el cambio y dejó su lugar a Gallagher, una sustitución que activó la preocupación del cuerpo técnico.
Simeone confirmó tras el encuentro que el alcance real de la lesión todavía es incierto.
“El parte lo darán mañana o pasado. Tenía una molestia en el abductor”, explicó en rueda de prensa, insistiendo en que prefiere esperar resultados médicos antes de sacar conclusiones.
Cambios pensados para sostener el plan
Tras la marcha de Barrios, Simeone movió fichas para conservar la ventaja y mantener sostenido al equipo en defensa y transición.
El argentino relevó después a Julián Álvarez por Sorloth, buscando piernas frescas para las salidas rápidas, y dio entrada a Griezmann por Álex Baena, el mejor futbolista del equipo en Sevilla.
“Salía uno por uno. Álex por Julián, fresco para los contragolpes. Y Antoine por Baena, que había hecho un partido muy bueno. Para que Antoine pueda ver de la misma manera”, detalló.
El plan defensivo funcionó. El Atlético supo cerrar espacios, competir con intensidad y proteger el resultado en los minutos finales. “Tuvimos situaciones para resolver mejor, pero hicieron su trabajo para que el equipo mantenga el cero con su energía y trabajo dentro del partido”, resumió el entrenador.

A la espera del diagnóstico
En el Atlético cruzan los dedos. Barrios es pieza clave en el esquema y su baja prolongada sería un contratiempo importante. El club espera conocer el diagnóstico definitivo en las próximas 48 horas para saber si el mediocentro podrá estar disponible en los próximos compromisos.




