El director deportivo lleva menos de siete días en el cargo y ya ha movido tres fichas de cantera que marcan el camino del proyecto: apostar por los de casa con Simeone como arquitecto
Menos de una semana. Eso es lo que ha necesitado Mateu Alemany para dejar su huella en el Atlético de Madrid. Tres movimientos en siete días que no son casualidad: el debut de Julio Díaz ante el Oviedo, la renovación de Rayane Belaid y la renovación de Jesús Barrios. Tres jugadores de la Academia. Tres señales del mismo mensaje.
Las cosas están empezando a cambiar en Metropolitano.
Tres movimientos, un mismo criterio
El debut de Julio Díaz ya tuvo su artículo. El lateral de 21 años jugó todo el partido ante el Oviedo y dejó sensaciones muy positivas participando en la jugada decisiva. Simeone lo eligió. Alemany lo respaldó.
La renovación de Rayane Belaid y la de Jesús Barrios completan el trío de la semana. Dos jugadores de cantera que el nuevo director deportivo ha querido blindar nada más llegar. El mensaje hacia el vestuario y hacia la Academia es claro: aquí se valora lo que se construye desde dentro.
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Lo que Alemany puede hacer con recursos
El historial de Mateu Alemany habla por sí solo. En el Villarreal construyó uno de los proyectos más eficientes del fútbol español con presupuesto limitado. En el Barça llegó en un momento de crisis financiera extrema y aun así fue capaz de armar una plantilla competitiva. Ahora llega al Atlético con una estructura sólida, con Simeone en el banquillo y con el respaldo de Gil Marín para trabajar.
Con recursos reales, las posibilidades son considerables. El Atlético tiene cantera, tiene entrenador y ahora tiene un director deportivo que sabe exactamente lo que hace. Esa combinación no se da con frecuencia en el fútbol moderno.
El mejor entrenador del mundo necesita al mejor director deportivo
Simeone lleva más de una década demostrando que puede competir con cualquiera. Sin embargo, los últimos veranos han dejado la sensación de que la dirección deportiva no siempre estuvo a la altura del técnico. Alemany llega para cerrar esa brecha.
Siete días no son suficientes para juzgar un proyecto. Sin embargo, sí son suficientes para ver la dirección. Y la dirección de esta semana apunta hacia un Atlético que apuesta por sus jugadores, que planifica con criterio y que no desperdicia el talento que ya tiene en casa. No hay más ciego que el que no quiere ver.





