El técnico argentino ensaya con Mendoza y una delantera de gala para recibir al Barcelona
Diego Pablo Simeone no quiere especulaciones en la ida de las semifinales de la Copa del Rey. En la sesión de este miércoles en Majadahonda, el técnico del Atlético de Madrid ha sorprendido al ensayar una alineación con una clara vocación ofensiva para recibir al FC Barcelona en el Metropolitano. La gran novedad en el esquema es la inclusión del joven Mendoza en una sala de máquinas donde compartirá galones con el capitán Koke, escoltados en las bandas por la potencia de Giuliano Simeone y la verticalidad de Lookman. Este movimiento busca dotar al equipo de una capacidad de llegada y desborde que obligue al conjunto azulgrana a jugar muy lejos del área de Musso, quien se perfila como el guardián de la portería rojiblanca en el torneo del K.O.
La apuesta por el talento se multiplica en la punta de lanza. El «Cholo» ha decidido juntar a su sociedad más letal: Antoine Griezmann y Julián Álvarez. El objetivo es claro: alternar apoyos constantes, fijar a los centrales por dentro y aprovechar la movilidad de ambos para desajustar el sistema defensivo de Hansi Flick. El entrenamiento ha puesto especial foco en los automatismos de presión tras pérdida y en las alturas defensivas, mecanismos esenciales para sostener una propuesta tan ambiciosa sin que el equipo pierda el orden táctico que es seña de identidad en el Metropolitano.
Altas y bajas: Nico González regresa mientras Barrios y Cardoso quedan fuera
En el apartado médico, la sesión ha dejado luces y sombras para la planificación colchonera. La noticia positiva es la reincorporación de Nico González, quien ya trabaja con el grupo y ofrece una alternativa de calidad para la rotación en el medio campo. Sin embargo, Simeone tendrá que lidiar con ausencias de peso, ya que ni Pablo Barrios ni Johnny Cardoso han logrado recuperarse a tiempo y seguirán al margen del grupo, quedando descartados para el choque de ida. Estas bajas obligan a la defensa, formada en el ensayo por Llorente, Pubill, Hancko y Ruggeri, a redoblar esfuerzos en la cobertura para proteger a un Musso que debutará en una cita de máxima presión.
El ambiente en el Metropolitano promete ser eléctrico ante la posibilidad de encarrilar el pase a la gran final. Con esta propuesta valiente, el Atlético busca no solo ganar, sino imponer un ritmo físico y futbolístico que minimice las virtudes del Barcelona. Simeone confía en que la mezcla de la veteranía de Koke y Griezmann con la energía renovada de Mendoza y Lookman sea la llave para abrir la defensa culé en una noche donde cada gol puede valer un billete para Sevilla.





