La exhibición ante el Barça confirma que los dos zagueros son los mejores fichajes de la temporada para el Cholo
El Atlético de Madrid ha encontrado, por fin, la llave maestra de su seguridad defensiva. La irrupción de la pareja formada por Marc Pubill y Dávid Hancko como centrales ha devuelto al equipo de Simeone esa solidez granítica que parecía haberse extraviado en las últimas temporadas. Tras la exhibición defensiva vivida hoy en el 4-0 ante el Barça, queda claro que la estructura del equipo ha mutado; con ellos sobre el césped, los rojiblancos vuelven a ser un bloque inexpugnable, capaz de asfixiar a los mejores ataques del mundo.
Los datos no mienten y las sensaciones en el Metropolitano son unánimes. El reciente 0-1 encajado ante el Betis, partido en el que Pubill no pudo participar, se percibe ahora como la excepción que confirma la regla. Veníamos de otra exhibición de poderío en La Cartuja y hoy se ha repetido el patrón: con la dupla Pubill-Hancko, el Atlético recupera todo lo que le había faltado años atrás. La contundencia del central eslovaco y la sobriedad del joven zaguero han formado una simbiosis perfecta que permite al resto del equipo proyectarse en ataque con total libertad.
Los mejores fichajes de la temporada para un Atlético con aroma a campeón
No es casualidad que el mejor momento del curso coincida con la consolidación de estos dos nombres en el once titular. Para muchos analistas y aficionados, Pubill y Hancko representan los dos mejores fichajes de la actual campaña. Han aportado esa jerarquía y lectura de juego que el «cholismo» exige por decreto, convirtiendo el área propia en un territorio prohibido para el rival. Su capacidad para ganar duelos y su pulcritud en la salida de balón han sido el cimiento sobre el que se edificó la goleada histórica de esta noche.
Con esta pareja de centrales en plenitud, el Atlético de Madrid afronta el tramo decisivo de la competición con una confianza renovada. La sensación de seguridad que transmiten es el mayor aval de Simeone para soñar con levantar títulos este año. Si el muro se mantiene firme y la conexión entre el catalán y el eslovaco sigue creciendo, el camino hacia la final de la Copa del Rey en el Camp Nou parece mucho menos accidentado.





