Simeone quita las botas a sus futbolistas

Periodista Deportivo |

Tras la agónica victoria por Champions League, el Cholo sorprendió con una rutina regenerativa con sus futbolistas descalzos.

El Atlético regresó al tajo con una estampa poco habitual tras el volantazo europeo ante el Inter. Los titulares se dejaron ver descalzos sobre el césped, en una sesión liviana diseñada por el cuerpo técnico para “oxigenar” piernas y cabeza.

El plan regenerativo apenas duró unos minutos: una caminata suave, contacto con el terreno y de vuelta al vestuario. Para los que no alcanzaron la media parte en Champions, la mañana tuvo más ritmo: algo de fútbol y una dosis ligera de trabajo físico.

Caminar descalzo sobre el césped se ha convertido en un recurso cada vez más habitual en el fútbol de élite: al prescindir de la bota, el pie capta mejor las irregularidades del terreno, se afina el equilibrio, se activan músculos pequeños del pie y el tobillo y se reduce el riesgo de torceduras.

Oblak apunta al once

La noticia más celebrada llegó desde la portería: Oblak volvió a trabajar con normalidad después de varias semanas entre algodones por sus molestias de rodilla. En su lugar, Musso respondió con aplomo tanto en Liga como en su estreno europeo.

Simeone confía en recuperar efectivos para lo que viene en el calendario, aunque Llorente y Le Normand siguen en el dique seco.

Mientras tanto, el grupo que no disputó ni un minuto ante el Inter apretó el acelerador. Raspadori, Lenglet y Almada encabezaron un entrenamiento más intenso, con la mirada puesta en el duelo frente al Oviedo.

El Metropolitano, una fortaleza

Tras la derrota en el estreno liguero ante el Espanyol, el Atleti es el equipo más en forma del torneo doméstico. Acumula 12 partidos sin caer, con ocho triunfos y cuatro empates.

En ese marco, el Metropolitano se erigió en una fortaleza donde nadie lo logró tumbar: diez triunfos y un solo empate en todas las competiciones. Allí recibirá a un Oviedo hundido en la tabla, último con apenas nueve puntos en trece jornadas.

Los seis triunfos encadenados devolvieron a los colchoneros a la autopista que ya transitó el curso pasado rumbo al top 8 europeo, replicando aquellos nueve puntos a estas alturas, pero con una sensación de solidez aún mayor.