El técnico rojiblanco valora el debut de Jano Monserrate y destaca la respuesta del grupo en una tarde con recursos limitados
Diego Simeone compareció tras el empate sin goles frente al Levante con un discurso sereno y medido. El entrenador puso el acento en el colectivo. También en la aportación de los jugadores del banquillo, pese a la escasez de efectivos disponibles. El mensaje fue claro. Confianza en el grupo.
El argentino valoró especialmente el estreno de Jano Monserrate. El canterano debutó con el primer equipo en un contexto exigente. Simeone no ocultó su satisfacción. «Las alternativas del banquillo, muy bien. Todo muy bien», resumió.
El técnico evitó dramatizar el escenario. Reforzó la idea de competitividad interna. El mensaje va más allá del resultado. Señala camino.
«En el primer tiempo controlamos el juego» y el desgaste marcó la segunda mitad
Simeone analizó el desarrollo del encuentro con detalle. «El equipo volvió a hacer un buen partido en el primer tiempo, con control del juego y con opciones de hacer gol», explicó. Reconoció también el mérito del rival. «Ellos se defendieron bastante ordenados, con mucho trabajo, y el partido no se pudo romper».
Lee también
En la segunda parte el escenario cambió. El técnico apuntó directamente al calendario. «El segundo tiempo se encontró con el desgaste de jugar cada tres días. No fue igual que el primero», señaló. El choque se volvió más abierto. «Fue más dividido, con ocasiones de ellos y nuestras, pero sin claridad por ninguno».
Preguntado por lo que faltó para ganar, Simeone fue concreto. «Nos faltó más juego en el segundo tiempo. Por eso tuvimos menos posibilidades de acercarnos al gol».
Lesiones, decisiones en directo y confianza plena en los suplentes
Sobre el estado físico de Alexander Sørloth y Pablo Barrios, Simeone optó por la prudencia. «El doctor informará mejor, para no adelantarme y equivocarme. Esperemos que el doctor y el club informen de los dos», afirmó.
También explicó qué pasaba por su cabeza durante el partido. «Pensaba en el partido. Qué cambios y movimientos podía hacer», relató. «Estaba evaluando y pensando qué hacer en el segundo tiempo». Una gestión basada en el análisis constante.
El cierre volvió al mismo punto. El banquillo. Simeone no dudó. «Muy bien». Dos palabras que resumen su lectura. Confianza intacta. En los titulares. Y en los que esperan su momento.





