Radiografía de una crisis: el 10º de la Premier ya ingresa más que el Barça por derechos de televisión

Periodista Deportiva | | Actualizado:

El reparto audiovisual 2024/25 confirma con cifras exactas que la distancia económica ya condiciona de forma directa la competitividad europea

La temporada 2024/25 deja una fotografía numérica difícil de discutir. El reparto audiovisual en la Premier League alcanza aproximadamente 3.900 millones de euros anuales. En LaLiga, la cifra conjunta entre Primera y Segunda se sitúa en torno a 1.432 millones. La diferencia global supera los 2.400 millones por curso. No es una anomalía puntual. Es un patrón sostenido.

En Inglaterra, el club con mayores ingresos televisivos ronda los 195–200 millones de euros. El último clasificado supera los 110 millones. En España, el campeón, el FC Barcelona, se mueve alrededor de 156 millones, mientras que los equipos de la parte baja oscilan entre 40 y 50 millones. La horquilla es determinante.

El dato más ilustrativo es contundente. El décimo clasificado de la Premier, con ingresos cercanos a 155 millones, iguala o supera al campeón español. Ese solo número explica el desequilibrio estructural.

Un reparto más equitativo eleva el suelo económico de la Premier League y ensancha la distancia con LaLiga

El modelo inglés combina tres pilares claros. Un 50 % del reparto igualitario, un 25 % ligado a resultados deportivos y un 25 % vinculado a audiencias. En la práctica, la diferencia entre el primero y el último no supera una ratio de 1,7 a 1.

En LaLiga, aunque el sistema ha evolucionado, la distancia sigue cercana al 3,5 a 1 entre el club que más ingresa y el que menos. Eso provoca que el suelo económico inglés sea casi el doble. Un club modesto de la Premier parte con 60–70 millones más que su equivalente español.

Ese margen se traslada directamente a salarios. El coste medio de plantilla en la Premier supera los 120 millones. En España, solo dos clubes rebasan esa cifra. La mayoría se mueve entre 45 y 70 millones.

El valor internacional y la estrategia audiovisual multiplican el impacto económico del modelo inglés

La Premier League obtiene más del 55 % de sus ingresos televisivos fuera del Reino Unido. En LaLiga, el porcentaje internacional ronda el 35 %. Esa diferencia explica por qué el producto inglés crece incluso sin grandes estrellas individuales.

En términos de audiencia global, un partido medio de la Premier genera cifras superiores a muchos duelos de alto nivel en España. La estrategia de horarios, realización televisiva y narrativa comercial está pensada para Asia y América. El resultado es un contrato internacional que por sí solo supera los 1.600 millones anuales.

Las consecuencias deportivas son claras. Clubes ingleses sin Europa pueden pagar salarios de 5–6 millones netos por jugador. En España, esa cifra solo está al alcance de los grandes. La televisión no permite crecer. Permite sobrevivir. La conclusión es numérica, no emocional. El problema no es cuánto ingresa el campeón español. Es cuánto ingresa el resto. Mientras esa brecha estructural no se reduzca, competir en igualdad en Europa será cada vez más complejo.