La estrategia de incorporaciones del Cádiz CF se ha enredado en rescisiones y pérdidas de activos, poniendo en riesgo la estabilidad del club.
La gestión deportiva del Cádiz CF en los últimos seis años deja números alarmantes que inquietan a la afición. De los casi 40 millones de euros invertidos en fichajes, apenas han retornado algo más de 9 millones, acumulando un déficit que supera los 30 millones.
Ese lastre persigue a los cadistas desde la etapa en Primera y se profundizó en Segunda, abriendo el debate sobre la sostenibilidad del proyecto. Para colmo, en el césped el equipo atraviesa tierra de nadie. Cuando tiene la posibilidad de despegar hacia la zona de playoff, se queda en empates insulsos.
Los MVP dieron pérdidas
Las ventas de jugadores considerados valiosos han generado déficit. El caso de Conan Ledesma es ilustrativo: un portero emblemático vendido por 1,9 millones a River Plate tras costar 2,3 millones.
Similar suerte corrió Robert Arzamendia, vendido por menos de la mitad de su valor de adquisición. Esta incapacidad para revalorizar activos deja al club con solo 9,2 millones recuperados de los 39,4 invertidos, un balance que grafica la mala gestión con los billetes y las negociaciones.
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La fuga de jugadores a coste cero agrava la situación. Futbolistas como Lozano, que costó 2,5M o Sergi Guardiola, que fue fichado por 1M, se marcharon libres. Iván Alejo, Youba Diarra y Tomás Alarcón abandonaron el club sin dejar retorno alguno.
Bongonda, la excepción
En medio de un océano de pérdidas, Theo Bongonda emerge como uno de los pocos aciertos. Fue el único de los 29 fichajes que dejó un beneficio real: comprado por 3 millones al Genk y vendido, una temporada después, al Spartak Moscú por 5,25 millones.
El desafío por delante de Vizcaíno
Con solo nueve jugadores de valor todavía en plantilla y cuatro cedidos, el Cádiz CF afronta un desafío mayúsculo: intentar rescatar algún rendimiento económico de unos activos que hoy parecen más un lastre que un capital.
La gestión de los últimos años convierte a la política de fichajes en un quebradero de cabeza financiero que amenaza con prolongarse. En la parte deportiva, tampoco se vislumbra un ambiente de ilusión para poder soñar con los playoffs y en un escenario, hoy utópico, de regreso a la élite.




