Álvaro García fichaje que recuerda a los grandes delanteros del Castellón

Periodista Deportivo |

Álvaro García llega con gol contrastado para reforzar un proyecto que no quiere especular en Segunda

El CD Castellón ha dado un paso firme en el mercado invernal al ejecutar la cláusula de rescisión de Álvaro García, máximo goleador de Primera RFEF. Una operación directa, sin intermediarios ni dilaciones, que responde a una lógica competitiva clara: asegurar producción ofensiva inmediata en un momento clave del curso.

El delantero firma contrato hasta 2028 y aterriza en Castalia tras una primera mitad de temporada de alto impacto. Doce goles en 19 partidos con el AD Mérida le han convertido en una de las piezas más cotizadas del mercado, hasta el punto de forzar una salida asumida por todas las partes.

Clausulazo del Castellón

El Castellón no ha querido entrar en subastas ni fórmulas creativas. Ha optado por la vía más contundente: pagar la cláusula y cerrar el fichaje. Una decisión que refleja ambición deportiva y una lectura realista del contexto de Segunda, donde los márgenes de error se reducen a medida que avanza la temporada.

Álvaro García, de 26 años y formado en la cantera del Racing de Santander, alcanza así su primera experiencia en la categoría de plata. Lo hace después de una trayectoria construida desde abajo, con pasos por clubes como el Arenas de Getxo, el CE Laredo o el CD Logroñés, donde fue puliendo un perfil cada vez más completo.

En Castalia destacan su lectura del área, su capacidad para finalizar con pocos toques y su fiabilidad sostenida en distintos contextos competitivos. No se trata de un delantero de rachas puntuales, sino de un atacante que ha sabido mantener registros constantes en equipos y escenarios muy diferentes.

Movimientos en las direcciones deportivas de los equipos de Segunda

El movimiento del Castellón se produce en un día de notable actividad en Segunda División. El Real Zaragoza cerró la incorporación de Rober González, la SD Huesca reforzó su ataque con Álex Cantero, el Sporting de Gijón sumó a Andrés Ferrari y el Burgos CF incorporó a Pablo Galdames.

Aun así, el Castellón ha sido el único que ha optado por una acción irreversible. Pagar la cláusula del pichichi no es solo una incorporación deportiva, es una declaración de intenciones. El club no quiere depender de contextos ni esperar a que el mercado se mueva: ha decidido marcar el paso.