El Athletic culmina una remontada memorable ante Atalanta (2-3) y se jugará el pase de Champions en San Mamés

Periodista Deportiva |

El conjunto rojiblanco asalta Bérgamo con una victoria agónica y transforma el partido en cuatro minutos de inspiración total

El Athletic Club firmó una de esas noches que quedan grabadas en la memoria europea con una victoria épica por 2-3 ante la Atalanta BC en el New Balance Arena. El encuentro fue un ejercicio de resistencia, fe y pegada en los momentos clave. Durante muchos minutos, el escenario fue adverso. Sin embargo, cuatro minutos de lucidez ofensiva bastaron para cambiar el rumbo del partido. El premio es mayúsculo: llegar con vida a la última jornada. Todo se decidirá en Bilbao.

El inicio fue cuesta arriba. Gianluca Scamacca adelantó al conjunto italiano en el minuto 16, culminando una fase de dominio local marcada por la intensidad y el ritmo alto. La Atalanta imponía presión, obligaba al error y encerraba al Athletic cerca de su área. Los leones sufrían para enlazar posesiones largas. El descanso llegó con ventaja local y la sensación de que el margen de error era mínimo.

El Athletic cambia el guion tras el descanso y ejecuta un golpe decisivo en apenas cuatro minutos

La reanudación mostró a un Athletic más valiente y mejor posicionado. El equipo ajustó alturas, ganó metros y comenzó a encontrar ventajas. En el minuto 58, Gorka Guruzeta igualó el marcador tras una acción bien elaborada que cambió el pulso emocional del encuentro. El empate descolocó a la Atalanta. El Athletic creció.

Y entonces llegó el momento clave. En el 70, Nico Serrano culminó una transición rápida para poner el 1-2. Apenas cuatro minutos después, Robert Navarro amplió la ventaja con el 1-3 tras otra acción de enorme calidad ofensiva. En ese breve lapso, el partido se rompió. El Athletic pasó del equilibrio al control. Fue un golpe anímico contundente.

La reacción local llegó tarde. Nikola Krstovic recortó distancias en el minuto 88 y convirtió el tramo final en un ejercicio de supervivencia. El Athletic defendió con orden, sacrificio y temple. Supo sufrir sin perder la cabeza. La victoria se cerró con autoridad competitiva.

San Mamés dictará sentencia en una última jornada decisiva para el futuro europeo rojiblanco

El triunfo deja al Athletic Club en una situación privilegiada: depende de sí mismo. Si gana en San Mamés en la última jornada, estará en la fase playoff de la Champions League. El escenario no puede ser más simbólico. La Catedral decidirá.

Más allá de los puntos, el valor del triunfo es profundo. Refuerza la identidad del equipo, confirma su madurez competitiva y demuestra que puede responder en contextos de máxima exigencia. Ganar en Bérgamo ya es complejo. Hacerlo remontando y con personalidad, aún más.

Ahora, todo pasa por Bilbao. El Athletic ha llegado hasta el final con argumentos, carácter y convicción. San Mamés será juez y motor. Si los leones ganan, Europa seguirá latiendo en rojiblanco.