Nico Williams clave para ganar al PSG

Periodista Deportivo |

Nico Williams guía al Athletic a un triunfo fundamental ante el Atlético. En San Mamés se ilusionan con su estrella ante el PSG.

El Athletic lavó la imagen deplorable que había dejado frente al Madrid. Los rojiblancos se presentaron en La Catedral ante los colchoneros con un estilo similar al de temporadas anteriores bajo el sello de Valverde. El partido fue un guiño a la ilusión de la afición.

El nuevo rugir de los leones tiene un responsable determinante: Nico Williams. El extremo vuelve a asomar la cabeza después de meses arrastrando un pubis traicionero que le había robado chispa y confianza.

Las molestias siguen ahí, pero el tratamiento conservador empieza a surtir efecto y Valverde respira: recupera a su puñal más incisivo justo cuando la ausencia de Iñaki había dejado el flanco izquierdo huérfano de desequilibrio.

MVP y un desafío exigente para repetir

Su regreso ante el Levante fue prometedor con un gol de vaselina que sentenció el partido. Frente al Real Madrid, Nico estuvo a tono con un equipo apático que sufrió desde el minuto 0 la jerarquía de Mbappé. Sin embargo, frente al Atleti se echó el equipo a la espalda.

El vestuario lo entendió rápido y volcó el juego hacia su banda, donde el atacante asumió galones. Probó su rosca habitual sin fortuna y, ya en la reanudación, dejó sentado al lateral antes de marrar una ocasión clarísima ante Oblak.

El premio de mejor jugador del encuentro es un mimo para el crack navarro que el miércoles tendrá un escenario mayúsculo cuando se enfrente al campeón de Europa en San Mamés.

Gran parte de la esperanza del equipo bilbaíno de dar el golpe ante el PSG radica en el pie diestro de Nico. Un buen resultado dejaría a los de Valverde más cerca del top 24, algo impensado hace un par de jornadas.

Momento del despegue

En apenas tres días, el equipo mutó de un bloque apático y sin pulso a una formación con fe y un pulso competitivo que parecía extraviado desde hace meses.

Esa metamorfosis obliga a escarbar en la raíz de la crisis, marcada por lesiones de peso y un vestuario lastrado más por la cabeza que por las piernas. La falta de gol, los tropiezos en cadena y el ambiente de duda convirtieron cualquier error en un cataclismo emocional.

La reacción ante el Atlético abre la puerta a un despegue que devuelva al Athletic al territorio europeo y refuerce su candidatura en la Copa.