El Athletic Club necesita pleno de puntos para alcanzar el ansiado top veinticuatro en Champions

Periodista Deportivo |

El empate ante el campeón mantiene vivo al equipo de Valverde, que necesita ganar en Bérgamo y en San Mamés para llegar a la cifra mínima exigida ante equipos prácticamente ya clasificados

Los leones mantienen intacto su sueño europeo tras empatar con el PSG en una noche de resistencia, inspiración de Unai Simón y orgullo colectivo. El punto no acerca matemáticamente el objetivo, pero evita un golpe mortal y mantiene a los rojiblancos en la pelea por entrar en el top veinticuatro de la Champions League. Ahora todo pasa por un plan simple, pero exigente: sumar seis puntos en las dos jornadas que restan. Otra combinación no basta.

El horizonte está claro. La frontera del objetivo la marca un grupo de equipos con siete puntos, entre ellos el Copenhague, que marca el corte. También aparecen Nápoles y Qarabag, mientras que por detrás asoman Benfica, Pafos y Union Saint Gilloise. El Athletic observa esa pelea desde la posición veintiocho con cinco puntos. El empate ante el PSG vale para seguir vivo, algo clave después del tropiezo contra el Slavia de Praga.

Las previsiones apuntan a que esta temporada podrían bastar diez puntos para pasar. El año pasado hicieron falta once. Sin embargo, en Lezama no hay cálculos. El equipo entiende que solo vale el pleno. Un triunfo y un empate serían insuficientes y dejarían la clasificación para la fase eliminatoria fuera del alcance.

La visita a la Atalanta y el duelo final en San Mamés marcan un camino tan exigente como estimulante

La próxima estación es en Bérgamo. Allí espera una Atalanta quinta en la tabla con trece puntos, los mismos que Manchester City y el propio PSG. El equipo italiano pelea por el top ocho, que da pase directo a los octavos. Es un rival durísimo en un estadio incómodo, pero el Athletic llega con la confianza que otorga frenar al campeón.

Si los rojiblancos salen victoriosos de Italia, la última jornada se convertirá en una final absoluta. El Sporting de Portugal, ahora con diez puntos, visitará San Mamés. El escenario es perfecto. La obligación también. Para crecer en Europa toca ganar a grandes equipos en grandes noches y responder a una presión que ya es parte natural del torneo.

La exigencia es máxima, pero la sensación de equipo competitivo vuelve a estar presente. El bloque defendió como uno solo ante el PSG y volvió a mostrar orden, solidaridad y carácter, tres virtudes que lo devolvieron a la vida en Europa. En ese camino, el peso de Unai Simón vuelve a ser diferencial. Su noche ante los franceses evitó una derrota que habría derrumbado el plan.

Sancet

La clasificación económica ya está garantizada aunque la deportiva aún dependa del sprint final rojiblanco

En lo económico, el Athletic sí ha cumplido los objetivos de la directiva. El club presupuestó una victoria y dos empates en la fase liga. Ese objetivo ya está superado con los resultados ante Qarabag, PSG y Slavia de Praga. El conjunto rojiblanco ha sumado tres millones y medio en premios por resultados, además de los dieciocho millones largos asegurados por disputar la fase.

A ese montante se sumará un premio final por posición, que puede oscilar entre setecientos mil euros y diez millones. Y si el equipo se clasifica para octavos, la recompensa incluirá otros once millones. Deportivamente todo está abierto, pero la estructura financiera sale reforzada, algo que siempre importa en un club de propiedad social como el Athletic.