El estadio presenta numerosas localidades libres a dos días del partido de ida de octavos: los precios desorbitados y el mal momento deportivo de Arbeloa explican una situación poco habitual en noches europeas
El Real Madrid afronta uno de los momentos de menor entusiasmo entre su afición en los últimos años. A pocos días de recibir al Manchester City en el Santiago Bernabéu en la ida de los octavos de la Champions League, el estadio todavía no presenta el lleno habitual en citas de esta magnitud. Numerosas entradas siguen disponibles.
Los precios son uno de los principales motivos. Las entradas más caras para el encuentro alcanzan los 445 euros, sin incluir las zonas VIP, cuyos precios son todavía superiores. Una cifra que muchos aficionados consideran desorbitada y que ha provocado que una parte importante de la afición se lo piense dos veces antes de acudir. Además, el contexto deportivo del equipo dirigido por Álvaro Arbeloa no atraviesa su momento más ilusionante. Ambos factores juntos explican una situación poco habitual en el Bernabéu.
El Metropolitano, en situación similar
El Atlético de Madrid tampoco tiene vendidas todas las entradas para su partido ante el Tottenham. En el Metropolitano, las entradas más caras rondan los 350 euros. Aun así, quedan alrededor de 2.600 localidades disponibles de un aforo total cercano a las 70.000.
Precios que duplican o triplican lo habitual
Los precios en ambos estadios para partidos de Champions llegan a duplicar o incluso triplicar lo que los aficionados pagan en cualquier otro encuentro de liga. En otras temporadas, partidos de este nivel se agotaban en cuestión de horas. Sin embargo, la combinación de tarifas elevadas y menor ilusión podría provocar que ninguno de los dos estadios cuelgue el cartel de sold out, algo poco habitual en octavos de final de la máxima competición continental.





