La UEFA cerró la puerta a la afición lisboeta para su visita a San Mamés. Se trata de un partido decisivo para conseguir el boleto a los playoffs.
San Mamés recibirá al Sporting de Portugal el próximo 28 de enero con una ausencia llamativa en la grada. Los aficionados lusos no podrán acompañar a su equipo en el último compromiso europeo del Athletic en la Fase de Liga de la Champions.
La UEFA cerró el grifo como castigo a los graves incidentes protagonizados por seguidores del Sporting en su visita al Allianz Arena. Objetos volando, bengalas encendidas y pirotecnia sobre el césped marcaron una noche que terminó cruzando todas las líneas.
Noche descontrolada en Múnich
Más allá del 3-1 encajado sobre el césped, la derrota del Sporting se trasladó a las gradas. Hubo fuegos artificiales lanzados al público y un operativo policial que acabó con dos detenidos al día siguiente.
Además del veto a la venta de entradas visitantes, el gigante de la capital portuguesa deberá afrontar una multa de 40.000 euros. Un castigo doble que golpea al club tanto en lo deportivo como en lo institucional. Si algún hincha quiere entrar en Bilbao, deberá hacerlo por vías ajenas al club.
El organismo continental entiende que no fue un hecho puntual ni un incidente aislado. Ya en 2024, ante el Arsenal y como local, el verdiblanco había sido señalado por episodios similares. La paciencia se agotó y el Órgano de Control y Disciplina actuó sin miramientos.
A través de un comunicado oficial, el club lisboeta le pidió a sus aficionados «máxima responsabilidad», ya que una nueva sanción podría inferir repercusiones financieras y disciplinarias aún más graves.

Ventaja para el Athletic en un duelo bisagra
Mientras tanto, el Athletic mira el calendario con calculadora en mano. El choque ante el Sporting puede ser decisivo para colarse entre los 24, pero todo pasará antes por Bérgamo. El duelo ante la Atalanta marcará el destino del conjunto de Valverde.
Los leones están obligados a ganar en Italia para llegar vivos a la última jornada. Con cinco puntos sumados (una victoria, dos empates y tres derrotas) no hay margen para especular. San Mamés espera una noche grande, toda pintada de rojiblanco.





