Vallecas vivió una locura eléctrica: desajustes defensivos, cuádruple cambio, reacción furiosa y un 3-2 en el 94′ que ya es leyenda
El Rayo Vallecano aprendió lo que significa Europa a golpes… y también lo que significa creer hasta el último suspiro. En la Conference League, nadie regala nada, y el Lech Poznan lo dejó claro desde el minuto 10 castigando dos desajustes defensivos que pusieron al conjunto de Íñigo Pérez contra las cuerdas. Pero Vallecas no se rinde jamás. Y este jueves, lo volvió a demostrar.
Los polacos se adelantaron 0-2 con transiciones quirúrgicas definidas por Palma y Kozubal, dejando helado a un Rayo que llegaba, combinaba, centraba y disparaba… pero sin premio. Todo cambió en la segunda parte con una decisión valiente desde el banquillo: cuádruple cambio, más velocidad, más carácter y más fútbol. Entraron Ratiu, Pedro Díaz, Isi y Alemao, y el partido explotó.
Isi encendió la mecha con el 1-2, De Frutos firmó el empate y cuando el 2-2 parecía ya un botín trabajado, llegó la escena que quedará en la historia del club. Pathé Ciss puso un envío profundo, Álvaro García bajó la pelota con un control orientado perfecto y cruzó el balón para firmar el 3-2 en el 90+4. Vallecas explotó. Europa tomó nota.

Datos del partido y goles, pero sobre todo, un mensaje: el Rayo está vivo y sabe sufrir
Las dudas defensivas vuelven a aparecer, pero lo que diferencia a este equipo es su espíritu. Con un estadio encendido, el Rayo pasó del nerviosismo al vendaval ofensivo. Balones a la banda, presión total, segunda jugada, centros, disparos, fe. Y cuando algunos ya firmaban el punto, el equipo quiso más. Apostó, arriesgó y ganó.
Golpe sobre la mesa: el Rayo no está en Europa para pasearse. Está para competir, sufrir… y remontar. Jugador RedPiso MVP: Álvaro García, que se inventó un final de novela.




