El mejor mes de la temporada deja más preguntas que respuestas antes de que lleguen los rivales de verdad
Cuatro victorias, dos empates y una derrota en siete partidos. Sobre el papel, febrero ha sido el mejor mes del Athletic Club en toda la temporada. Semifinales de Copa, situación más cómoda en Liga y opciones reales de llegar a La Cartuja. Y sin embargo, en San Mamés no hay euforia. Hay alivio, que no es lo mismo.
Un mes que sirve para respirar, no para creer
El Athletic ha sacado los deberes en febrero con nota suficiente. Avanzó a semifinales de Copa tras eliminar al Valencia, empató en el derbi vasco contra la Real Sociedad con un 1-1 que supo a poco, y goleó al Levante por 4-2 en un partido que tapó más problemas de los que parece. Los números son buenos. El juego, menos.
La afición lo sabe. Una parte de la hinchada ha recuperado cierto optimismo, pero otra parte, quizás la mayoría, sigue mirando con precaución. El equipo de Valverde lleva todo 2026 sin mantener la portería a cero. Eso dice algo.
El calendario de marzo no perdona
Febrero fue manejable. Marzo no lo será. Los rivales que vienen son más exigentes y el margen de error se reduce. El Athletic tendrá que demostrar que el buen mes no fue solo una racha favorable de calendario, sino que el equipo ha encontrado una solidez real.
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La gran incógnita sigue siendo la misma que acompaña al equipo desde el inicio del curso: si hay un sistema claro y reconocible detrás de los resultados o si el conjunto bilbaíno funciona más por talento individual que por criterio colectivo. En los partidos grandes esa diferencia se nota.
Qué necesita el Athletic para que marzo no se tuerza
La respuesta defensiva es el primer punto. Un equipo que aspira a competir en semifinales de Copa y a escalar posiciones en Liga no puede encajar en cada partido. La solidez atrás no es un detalle menor, es la base sobre la que se construye cualquier racha larga.
El segundo punto es la regularidad. Febrero ha demostrado que este Athletic puede ganar a cualquiera en un buen día. Lo que no ha demostrado todavía es que pueda hacerlo de forma consecutiva frente a rivales que aprietan. Ese es el salto que le falta dar. Y marzo, partido a partido, dirá si este equipo está preparado para darlo.





