El dilema táctico del Cholo ante el Barça: ¿Es Baena la pieza clave o el eslabón débil?

Periodista Deportivo |

El reto de Simeone para frenar el dominio de De Jong y el desborde de Lamine Yamal

La previa de las semifinales de Copa del Rey ha encendido el debate sobre la gestión de la energía y el dibujo táctico del Atlético de Madrid. Diego Pablo Simeone ha sido tajante al justificar las sustituciones de Álex Baena, señalando que el futbolista suele vaciarse físicamente hasta quedarse sin gasolina, lo que obliga a buscar alternativas en el banquillo. Sin embargo, este planteamiento despierta dudas razonables en el entorno rojiblanco, especialmente cuando se trata de enfrentar a un Barcelona que domina el tiempo del partido a través de la posesión y el criterio de Frenkie de Jong.

Para muchos, situar a Baena junto a un Koke que atraviesa un momento de baja intensidad física es una invitación a que el mediocentro neerlandés controle el juego con excesiva facilidad, incluso «en pijama desde el salón de su casa» comenta un tertuliano colchonero.

La configuración del centro del campo es el punto más crítico de esta batalla táctica. La falta de liderazgo y, sobre todo, de despliegue físico de la actual pareja de medios podría dejar a Baena «más perdido que una aguja en un pajar», desaprovechando su capacidad de último pase. Frente al despliegue de energía del Barça, el Atlético necesita una estructura que no solo resista, sino que castigue, algo difícil de lograr si los lanzadores están asfixiados por la superioridad numérica y técnica del rival en la zona ancha.

La «estampida» como alternativa: el plan para desactivar el estilo culé

Frente al modelo de Simeone, gana fuerza una propuesta alternativa basada en la solidez defensiva extrema y la velocidad vertical. La clave residiría en establecer una línea de tres centrales fija y permanente, diseñada específicamente para establecer un muro contra el desequilibrio de Lamine Yamal, la mayor amenaza individual del conjunto azulgrana. Este bloque bajo permitiría al Atlético sostener las largas posesiones del Barcelona sin descomponerse, esperando el momento preciso para activar una transición letal.

Bajo este esquema, Baena y Koke abandonarían las tareas de desgaste puro para centrarse en su rol de lanzadores de élite. La idea es rodearlos de cuatro amenazas al espacio que puedan salir en «estampida» en cuanto se recupere el balón, aprovechando la espalda de la defensa adelantada del Barça. Se trata de convertir el sufrimiento defensivo en una oportunidad de contragolpe fulgurante, transformando el partido en un duelo de áreas donde la efectividad del Atlético supere a la posesión estéril de los de Hansi Flick. El Cholo tiene la última palabra, pero el equilibrio entre la gestión de Baena y la protección de su medular marcará el destino de la eliminatoria.