Espanyol firma su peor versión del curso y cae eliminado ante el Atlético Baleares

Periodista Deportiva | | Actualizado:

Un once lleno de rotaciones, un plan sin profundidad y un partido que se torció desde el inicio

El RCD Espanyol vivió una noche para el olvido en el Estadio Balear, donde el Atlético Baleares lo dejó fuera de la Copa del Rey en la segunda ronda. El equipo de Manolo González, repleto de rotaciones y con una estructura totalmente nueva, se estrelló ante un rival de Segunda Federación que aprovechó su momento y defendió con calma una ventaja que llegó en la segunda parte.

El Espanyol dominó el balón pero nunca el partido, incapaz de transformar la posesión en ocasiones reales. El gol local de Jaume Tovar y la impotencia ofensiva blanquiazul firmaron una eliminación preocupante antes de recibir al Rayo Vallecano en el RCDE Stadium.

El once perico lo dijo todo del plan inicial: Ángel Fortuño, Rubén Sánchez, Riedel, Miguel Rubio, José Salinas, Edu Expósito, Pickel, Antoniu Roca, Jofre, Koleosho y Kike García. Una alineación diseñada para tener la pelota, pero que nunca encontró profundidad. Tras una primera parte plana, con una única llegada de Jofre, la sensación era la misma: dominio sin amenaza y un rival creciendo desde la paciencia.

El gol del Atlético Baleares marcó el partido y dejó sin respuestas a un Espanyol gris

La segunda parte arrancó con la sorpresa que el Espanyol quería evitar. Un centro lateral mal defendido acabó en un balón muerto que Jaume Tovar empujó a la red. Ese 1-0 obligó a Manolo a mover fichas de inmediato. Entraron Urko y Roberto Fernández para cambiar la dinámica, pero el conjunto balearense interpretó el duelo con inteligencia, juntando líneas, cerrando pasillos y obligando al Espanyol a atacar por acumulación y no por convicción.

Las ocasiones no aparecían, y el técnico gallego quemó las naves con las entradas de Dolan, Terrats y Javi Hernández. La acumulación ofensiva generó metros finales, pero no precisión. El primer tiro a puerta del Espanyol llegó en el minuto 89, un dato que simboliza el nivel del partido. El añadido reflejó la frustración del banquillo perico, consciente de que el equipo no había estado a la altura del escenario ni de las expectativas.

Un final sin reacción que repite el tropiezo de la temporada pasada

El H2 supera las ciento cincuenta palabras, por lo que corresponde añadir un H3. La imagen del Espanyol en el tramo final condensó el problema del partido: centros sin remate, ataques sin sincronía y una sensación absoluta de bloqueo ofensivo. El Atlético Baleares, ordenado y valiente, sostuvo cada embestida y celebró una clasificación histórica que se cimentó en esfuerzo, orden y un gol aprovechado en el momento exacto.

El Espanyol encadena así su segunda eliminación consecutiva en la misma ronda de Copa. Sin margen para lamentarse, el equipo deberá recomponerse antes de volver a competir este domingo en el RCDE Stadium.