El técnico de la Real Sociedad descarta favoritismos en un derbi copero que exigirá «máxima intensidad»
Pellegrino Matarazzo ha comparecido ante los medios con la serenidad de quien sabe que el éxito en Bilbao no se negocia con precaución. En la víspera de la ida de las semifinales de la Copa del Rey, el entrenador de la Real Sociedad ha dejado claro que su equipo no buscará especular con el resultado de los 180 minutos. «Si vas de manera cautelosa, existe el peligro de que no seas suficientemente competitivo para aguantar la presión de San Mamés», ha advertido, subrayando que la clave será mantener la conexión y la agresividad que han definido la buena racha txuri-urdin en las últimas semanas.
Para Matarazzo, la etiqueta de favorito no existe en un derbi de esta magnitud, donde la intensidad ambiental jugará un papel determinante. A pesar del respeto por la plantilla de Ernesto Valverde —a la que define como un bloque de presión asfixiante y estilo único—, el técnico confía plenamente en el momento de forma de los suyos. El objetivo en La Catedral es rendir al máximo nivel para seguir «montados en la ola», evitando cualquier distracción sobre una hipotética final en Sevilla: «Mañana vamos a Bilbao, no estamos en Sevilla. Lo que venga, vendrá».
Gestión de enfermería: Sucic, fuera; Brais y Carlos Soler, la gran duda
El capítulo de bajas sigue condicionando la pizarra realista. Matarazzo ha confirmado que Luka Sucic no estará disponible para el duelo de mañana y es seria duda para el próximo compromiso ante el Real Madrid. En el carril de tres cuartos, el técnico maneja un abanico de perfiles distintos: la precisión quirúrgica de la zurda de Brais Méndez frente a la versatilidad de un Carlos Soler que podría ganar enteros según el plan táctico que decida ejecutar. Además, ha destacado el crecimiento de jóvenes como Pablo Marín, reconvertido con éxito al extremo izquierdo ante la ausencia de Take Kubo.
El factor defensivo y la eficacia goleadora
Pese a los goles encajados en los últimos encuentros, el preparador de la Real se muestra tranquilo. Ha recordado que su equipo ha marcado 21 goles en los ocho partidos que lleva al mando y que solo han concedido un tanto por encuentro en LaLiga, enfrentándose incluso al Barcelona con un hombre menos. Matarazzo pone el foco en los «pequeños detalles» y en la mentalidad: «Tenemos que estar centrados y agresivos en los duelos, pero también tranquilos cuando no tenemos el balón». Con la baja confirmada de Marrero, que entrenó hoy con máscara pero no viajará, la Real se encomienda al bloque para asaltar el feudo rojiblanco.





