El Atlético llega lanzado a la semifinal de Copa tras el gol agónico de Julián Álvarez al Oviedo y trabaja en una variante con tres centrales para frenar a Lamine Yamal y Raphinha
El Atlético de Madrid ya piensa en el Camp Nou. Tras la victoria agónica ante el Real Oviedo con el gol en el último minuto de Julián Álvarez, los rojiblancos se han puesto manos a la obra en Majadahonda para preparar la semifinal de vuelta de Copa del Rey ante el Barcelona de Hansi Flick. Y la gran novedad del primer entrenamiento ha sido táctica: Nico González ha completado la sesión como carrilero izquierdo, lo que apunta a una variante de alto impacto en el once de Simeone.
El partido de vuelta en el Camp Nou se presenta como uno de los duelos más exigentes del curso para el conjunto rojiblanco, que llega con la eliminatoria abierta y con la motivación reforzada por el triunfo del sábado.
El problema de la banda de Lamine Yamal
En el partido de ida, el principal foco de peligro del Barcelona fue la banda derecha con Lamine Yamal. Simeone optó por alinear a Matteo Ruggeri en el lateral izquierdo y el italiano respondió bien, cortando el peligro en la mayoría de las ocasiones. Sin embargo, la situación de la vuelta es distinta: el Atlético necesita ir a ganar al Camp Nou y el Barcelona recupera a Raphinha, una pieza ofensiva de primer nivel que añade más amenaza al costado izquierdo rojiblanco.
Ante ese escenario, Simeone trabaja en una variante defensiva más robusta que no sacrifique capacidad de contragolpe.
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Nico González, la gran novedad
La solución que más parece haber convencido al técnico argentino en el entrenamiento de este lunes pasa por Nico González como carrilero izquierdo. Una posición habitual para el centrocampista argentino, cedido por el Barcelona hasta final de temporada al Atlético, especialmente en la selección de Scaloni. Que precisamente Nico aparezca en escena para frenar al equipo que le cedió tiene un punto de ironía que no pasará desapercibido.
Su presencia en esa posición abre la puerta a una variante con tres centrales y dos carrileros: Nico por izquierda y probablemente Marcos Llorente por la derecha. Un esquema que resolvería dos problemas a la vez: reforzar la estructura defensiva ante la amenaza de Lamine Yamal y Raphinha, y mantener dos carrileros con capacidad de proyección ofensiva para aprovechar los espacios en transición.
Una final que vale la pena
El Atlético llega al Camp Nou con el impulso de la victoria ante el Oviedo, donde Julián Álvarez se redimió de su mala racha personal con un remate preciso con la pierna izquierda que batió a Aarón Escandell en el último minuto. El argentino llega con confianza al duelo copero y Simeone lo necesita de esa manera si quiere sellar el pase a la final.
La semana es corta, la exigencia es máxima y los cambios tácticos que está ensayando el Cholo en Majadahonda apuntan a que el Atlético no llegará al Camp Nou a especular. La variante con Nico González como titular sería una declaración de intenciones: ganar el duelo individual en la banda más peligrosa del Barcelona y atacar con garantías cuando el partido lo permita.





