El Txingurri ve muchas cosas positivas en León: Partidazo de Nico Willimas

Periodista Deportivo |

Valverde destaca la reacción del Athletic tras un partido límite que refuerza la confianza colectiva y el espíritu competitivo

El Athletic salió de León con más que una clasificación. Salió con sensaciones. Tras un encuentro exigente y condicionado por el contexto reciente, Ernesto Valverde puso el foco en la respuesta emocional del equipo. “Remontar siempre impulsa a los equipos”, explicó, subrayando el valor anímico de lo vivido.

El técnico reconoció un inicio incómodo, con el rival más suelto y el partido cuesta arriba desde pronto. “Han empezado mejor que nosotros y eso nos lo tenemos que mirar”, admitió con naturalidad. A partir de ahí, destacó la capacidad para reagruparse y competir en un escenario adverso.

Jugar con diez durante una hora marcó el desarrollo. “Nos hemos tenido que juntar y estar sólidos”, señaló Valverde, poniendo en valor la resistencia defensiva. También quiso reconocer el nivel del rival, al que definió como un equipo que “ha hecho un gran partido” y ha llevado el duelo al límite.

La expulsión de Paredes y un partido fuera de guion obligaron al Athletic a competir desde el oficio y la cabeza

La roja a Aitor Paredes fue uno de los puntos de inflexión. Valverde fue claro. “Ha cometido un error, él lo sabe. A veces no pensamos lo que decimos por la tensión y esto te puede costar la eliminatoria”. Mensaje directo, sin dramatismo.

El partido, además, se movió en terrenos imprevisibles. El técnico recordó su experiencia previa en León con una sonrisa. “Cuando vengo de camino me digo: ‘madre mía’”, comentó, asumiendo que la Copa rara vez permite partidos controlados.

Sobre el gol anulado, Valverde se mostró pragmático. “No tenía ni idea de lo que había pasado. Una vez entra el VAR, hay poco que decir”. Una forma de cerrar el debate y centrar la atención en el rendimiento colectivo.

Guruzeta, Nico, Izeta y Unai Gómez refuerzan una rotación corta que Valverde gestiona con realismo

El doblete de Gorka Guruzeta fue otro de los ejes del análisis. “Cuando alguien mete un gol le cambia la vida… y a nosotros también”, afirmó Valverde, consciente del efecto anímico que tiene el acierto para un delantero.

Respecto a Nico Williams, explicó Valverde los cambios por pura gestión física. “Había hecho un gran esfuerzo y estaba muy cansado”. De ahí el ajuste con Iker Izeta, sobre quien fue claro. “Contamos con él. Nuestro mercado es muy limitado y necesitamos a todos”.

La elección de Unai Gómez para lanzar el penalti también tuvo una explicación sencilla. “Le he visto fresco, con confianza, y he pensado que era el momento”. Decisión técnica, sin jerarquías prefijadas.

El Athletic sale reforzado mentalmente y mira al calendario con realismo. “Tenemos que cambiar el chip”, avisó Valverde. La Copa ya está salvada. Ahora toca sostener el pulso competitivo.