El hombre que hizo grande al Eibar regresa a Ipurua con el alma rota y el Cádiz en caída libre

Periodista Deportiva |

El técnico del Cádiz CF regresa al feudo donde logró dos ascensos consecutivos con apenas un punto de 18 posibles

Gaizka Garitano atraviesa el peor momento de su etapa al frente del Cádiz CF. Un punto de los últimos 18 posibles, cinco derrotas y una derrota dolorosa ante el Sanse que no ha movido ficha en la dirección deportiva amarilla. Y en ese contexto, al técnico de Derio le toca volver a Ipurua, el estadio donde realmente empezó todo para él. El lugar donde es leyenda. El lugar donde más duele fallar.

«Siempre será especial jugar ante el Eibar»

reconoce el propio Garitano cada vez que le toca medirse con los armeros. Y esta vez, más que nunca, la visita tiene una carga emocional difícil de ignorar.

El hombre que llevó al Eibar de Segunda B a Primera

Para entender por qué Ipurua es algo más que un estadio para Garitano, hay que retrotraerse a 2012. El técnico vasco llegó al Eibar desde el banquillo del filial armero y, en apenas dos temporadas, hizo algo que nadie había logrado antes: llevar al club eibarrés de la extinta Segunda B a Primera División con dos ascensos consecutivos.

El primero, en 2013, fue notable. El segundo, en 2014, fue histórico: por primera vez en su historia, el Eibar subía a la máxima categoría del fútbol español. Garitano también dirigió esa primera temporada entre los grandes (2014/2015), en la que el equipo descendió sobre el rectángulo de juego pero se salvó finalmente por el descenso administrativo del Elche. Aun así, el técnico no continuó.

Años después volvió para intentar devolver al Eibar a Primera en dos temporadas más (2021/22 y 2022/23), en las que los armeros se quedaron a las puertas por la vía directa y a través del play off. Cuatro etapas en total que le convirtieron en una figura irrepetible para la afición de Ipurua.

Y antes de todo eso, Garitano también fue centrocampista del Eibar en dos etapas, quedándose en 2004/2005 a un paso de lograr el primer ascenso a Primera de la historia del club, algo que él mismo lograría menos de una década después desde el banquillo.

Su peor momento como entrenador del Cádiz

La realidad del presente contrasta con ese pasado glorioso. Garitano llegó al Cádiz CF a principios de diciembre de 2024 para relevar a Paco López y, tras un inicio esperanzador, el equipo ha entrado en una espiral negativa que lo ha dejado con apenas un punto de los últimos 18 posibles. El colchón sobre la zona de descenso sigue siendo de seis puntos, pero las sensaciones son malas y la paciencia de la afición se agota.

La derrota ante el Sanse (0-2) no ha provocado cambios en la cúpula del club. El presidente Manuel Vizcaíno confía habitualmente en sus entrenadores, el director deportivo Juan Cala siempre ha respaldado a Garitano, y la situación económica del club no es boyante. El contrato del técnico expira el 30 de junio y todo apunta a que se terminará la temporada tal y como está.

Balance positivo contra el Eibar siendo entrenador

Hay un dato que puede dar cierta tranquilidad a Garitano antes de volver a Ipurua: su balance como entrenador frente al Eibar es positivo. En ocho enfrentamientos, suma cuatro victorias, tres empates y una sola derrota, precisamente en Ipurua (3-1) en su etapa con el Deportivo de La Coruña.

Esta temporada ya se midieron en la jornada 5, con victoria del Cádiz (1-0) gracias a un gol de Suso en la capital gaditana. Ahora llega el turno de Ipurua, y será la primera vez que Garitano visite el estadio eibarrés como entrenador amarillo. Un reencuentro con su pasado más glorioso en el momento más delicado de su presente.