La renovación de Aleix Febas es un tema urgente en el Martínez Valero. El reloj corre para Bragarnik.
Patata caliente para el Elche. La renovación de Aleix Febas está sobre la mesa y el franjiverde observa cómo el calendario corre mientras el centrocampista se acerca al 1 de enero sin una propuesta firme.
El futbolista, que vive uno de los mejores tramos de su carrera, nota la falta de movimiento del club, que solo alimenta dudas y desconcierto.
El propio Febas admitió que no sabe qué quiere realmente la entidad franjiverde, un silencio que sorprende en pleno rendimiento del leridano en Primera. Con 29 años, sabe que está ante el contrato más determinante de su trayectoria y no esconde que busca un acuerdo merecido.
Aun así, no cierra la puerta a continuar en el Martínez Valero. Febas insiste en que la opción de seguir será siempre la primera… siempre y cuando sienta que el club le valora de verdad. “El futbolista que te diga que no valora lo económico, te miente”, deslizó Aleix.
Partido especial ante el Madrid
Aleix Febas encara la visita del Real Madrid como un examen de altos vuelos para un Elche que, pese a algún tropiezo reciente en casa, mantiene una línea ascendente. El centrocampista reconoce que se escaparon puntos que merecían quedarse en el Martínez Valero, pero insiste en que el equipo transmite competitividad.
Para Febas, además, el partido tiene un aroma especial. Formado durante siete años en Valdebebas, no oculta que enfrentarse al club que le vio crecer le remueve algo por dentro, un pellizco inevitable cuando se cruza con la camiseta que marcó su juventud futbolística.
Consciente de la magnitud del rival, Febas se aferra al fortín del Valero. “Han perdido partidos, aunque es verdad que este año muy pocos”, reconoció el mediocampista, que confía en las armas que tiene el equipo de Sarabia.

La brújula de Eder
Con 12 partidos en lo que va del curso, Febas firma una campaña de notable regularidad en el Elche, sosteniendo el timón con un 91% de acierto en el pase y un peso creciente en la salida de balón. Es el futbolista que más faltas recibe en Primera, lo que marca el cuidado y la efectividad con el balón en sus pies.




