«Si seguimos pensando en la psicosis de que no ganamos y en la clasificación, nos vamos a equivocar»

Periodista Deportiva |

El técnico insiste en recuperar la esencia colectiva tras caer ante el Levante UD en un partido decidido en los detalles finales

El entrenador del Elche CF, Eder Sarabia, compareció tras la derrota ante el Levante UD con un mensaje claro y autocrítico. El técnico reconoció que su equipo estuvo condicionado por factores mentales y por la incapacidad para sostener su identidad durante fases clave del encuentro. El resultado, un 3 2 en el tiempo añadido, volvió a castigar a un Elche que no logra cerrar partidos fuera de casa. La lectura va más allá del marcador y apunta a un problema de continuidad emocional y conceptual.

Sarabia explicó que el primer tiempo marcó el desarrollo posterior. El Elche se adelantó, pero se conformó con el 0 1 y dejó pasar un tramo de dudas del rival. Esa falta de valentía, según el técnico, permitió que el Levante UD creciera con el paso de los minutos. El primer gol encajado llegó tras una mala defensa del área y un centro evitable, un error que abrió la puerta a la remontada local.

Detalles defensivos y gestión emocional

El técnico incidió en que varios de los goles recibidos se explican por decisiones evitables. En el segundo tanto del Levante, una falta innecesaria generó una acción a balón parado que el rival supo explotar. En el tercero, ya en el tramo final, el Elche no protegió una situación de córner pese a la evidente superioridad física del conjunto granota. Para Sarabia, son acciones que tienen más que ver con la ansiedad que con la pizarra.

El entrenador defendió que el equipo perdió confianza al no ofrecerse con balón y fallar pases sencillos. Esa inseguridad fue creciendo a medida que el partido se complicaba. “Hubo muchas cosas mentales que nos limitaron”, resumió, señalando que la acumulación de semanas exigentes ha pesado en la toma de decisiones. La falta de semanas limpias de trabajo también ha impedido afianzar conceptos.

La esencia como punto de partida

Pese al golpe, Sarabia rechazó instalarse en la psicosis de la clasificación o de la falta de victorias a domicilio. Su mensaje fue insistente en ese punto. El foco, dijo, debe estar en el proceso y en recuperar la esencia que llevó al equipo a competir con regularidad. Cuando el Elche volvió a reconocerse en el campo, llegaron de nuevo las opciones, incluido el gol de Adam Boayar, que el técnico puso como ejemplo de lo que quiere ver con más frecuencia.

El entrenador recordó que el Elche es un recién ascendido y que ha afrontado este tramo con bajas importantes. Reivindicó humildad y trabajo, pero también confianza en un grupo que ya ha demostrado que puede competir contra cualquiera. El calendario, por sí solo, no explica la racha. Lo decisivo es no permitir que los rivales lleven los partidos a escenarios incómodos.

Mirada al corto plazo

Sarabia valoró positivamente el rendimiento individual de algunos futbolistas, como el propio Boayar o el debut de Álex Sánchez, y explicó que el regreso de André Silva dejó buenas sensaciones. A nivel metodológico, el cuerpo técnico seguirá trabajando con vídeo y correcciones específicas, pero también con un enfoque mental distinto. Menos miedo a perder y más fidelidad a lo que el equipo es.

El mensaje final fue de calma activa. Para Sarabia, la esencia no se pierde por encadenar derrotas, sino por dejar de hacer lo que conduce al resultado. Recuperarla es, ahora mismo, la prioridad absoluta del Elche CF.