Carl Starfelt y Williot Swedberg blindan el billete europeo del Celta en una noche heroica (2-1)

Periodista Deportiva |

El equipo de Claudio Giráldez sufre una hora en inferioridad, gana el pulso físico y certifica su billete en la Europa League

El Celta logró una victoria de enorme valor competitivo en Balaídos. No fue brillante ni cómoda. Fue resistente y madura. Jugar más de una hora con un futbolista menos condicionó todo el partido. Aun así, el equipo sostuvo el plan y alcanzó el objetivo.

Ambos llegaban igualados a puntos y separados por un solo puesto. La victoria era clave para depender de sí mismos en la última jornada. El Celta entendió pronto el contexto. Golpeó rápido y supo sufrir después. En Europa, eso también es competir.

Un inicio fulgurante y la expulsión de Hugo Sotelo cambian el guion del partido

El encuentro no pudo empezar mejor para los gallegos. Presión alta, error del Lille y definición inmediata. Williot Swedberg marcó antes del primer minuto tras asistencia de Iago Aspas. Balaídos aún se estaba acomodando.

Durante los primeros minutos, el Celta mantuvo la iniciativa. El Lille sufrió para salir jugando. El partido parecía controlado. Todo cambió con la expulsión de Hugo Sotelo tras revisión de VAR. La inferioridad numérica obligó a replegar líneas.

Desde ahí, el Lille asumió el balón. Encerró al Celta y acumuló posesión. El equipo de Giráldez resistió con orden. No hubo pánico. Hubo disciplina. El descanso llegó como alivio.

El balón parado y Carl Starfelt sostienen a un Celta sólido y comprometido

La segunda parte fue un ejercicio de resistencia. El Lille empujó sin pausa. El Celta defendió el área con todo. La portería de Florin Niță se convirtió en trinchera. Cada despeje era oxígeno.

Cuando más difícil parecía, apareció el balón parado. Un córner bien ejecutado y cabezazo de Starfelt en el primer palo. El 2 0 cambió el ánimo del partido. El Lille perdió claridad. El Celta ganó tiempo y control emocional.

El gol de Olivier Giroud en el tramo final añadió tensión. Los minutos añadidos se hicieron eternos. Pero el equipo aguantó. Sin errores. Sin concesiones.

El pitido final confirmó la clasificación. El Celta estará en el play in de la Europa League. Lo hace desde el sacrificio colectivo y la solidez defensiva. No fue un partido bonito. Fue uno serio. Y en Europa, eso también cuenta.