Javi Rueda fue la figura indiscutida con un gol y una actuación sobresaliente mientras Lyon, primer clasificado de la fase regular, queda eliminado
El RC Celta vivió una noche soñada en Francia. El equipo de Claudio Giráldez eliminó al Lyon con un cómodo 2-0 que le mete de lleno en los cuartos de final de la Europa League. Los celestes se impusieron al equipo que había terminado primero en la fase regular de la competición en una noche en la que la expulsión de Moussa Niakhaté cambió el rumbo del partido.
Un partido que se torció para el Lyon desde el primer minuto
El encuentro arrancó con controversia. En el minuto 1, el árbitro perdonó un penalti claro a favor del Celta y tampoco mostró la roja a Nicolás Tagliafico pese a merecer ser expulsado. El Lyon aprovechó esa racha inicial y tuvo 2 ocasiones claras con Roman Yaremchuk: una que se fue desviada tras puntear un centro y otra que pegó en el palo derecho de Ionut Radu.
Cuando mejor estaba el equipo de Paulo Fonseca llegó el punto de inflexión. Moussa Niakhaté propinó una patada a Javi Rueda y el árbitro mostró la roja directa al defensor local. A partir de ese momento, el partido fue otro. Dominik Greif tuvo que lucirse para tapar sendos remates de Pablo Durán y Williot Swedberg, pero el Celta gestionó con calma su superioridad numérica.
Rueda y Jutglà sentencian en la segunda parte
El gol del triunfo llegó al cuarto de hora de la segunda parte. Hugo Álvarez combinó con Sergio Carreira y desbordó por la izquierda. Tras ganarle la marca a Steeve Kango descargó con un buscapié. Ferran Jutglà no pudo conectar pero Javi Rueda, figura indiscutida de la noche, empujó al fondo de la red.
Lee también
El Lyon no buscó el gol que forzara la prórroga. Apostó por proteger su defensa y eso le costó caro: regaló espacios y el Celta los aprovechó. Rueda perdonó un mano a mano pero en la última acción del partido Ferran Jutglà sentenció en un contragolpe letal para el 2-0 definitivo.
El Celta está en cuartos de la Europa League. El Lyon, primero de la fase regular, se queda con las manos vacías.





