Iago Aspas vive su situación más atípica en el Celta

Periodista Deportivo |

El capitán encadena cinco suplencias seguidas en Liga por primera vez en toda su trayectoria en Primera

La leyenda de Iago Aspas atraviesa un capítulo inédito en el RC Celta. Por primera vez en toda su carrera en la máxima categoría con la camiseta celeste, el moañés ha encadenado cinco partidos de Liga consecutivos sin ser titular estando disponible. Esta circunstancia solo encuentra precedentes en sus etapas en el Liverpool y el Sevilla, o en sus lejanos inicios en Segunda División. Aunque la temporada pasada ya vivió ausencias tras su lesión de enero, el escenario actual refleja un cambio de jerarquía en la competición doméstica, donde Aspas ha pasado a ser el decimoquinto jugador en minutos de la plantilla, habiendo disputado su última titularidad liguera hace más de un mes ante el Sevilla.

A pesar de sus 38 años y de la incertidumbre sobre si colgará las botas al finalizar esta campaña, el impacto del «Príncipe de las Bateas» sigue siendo tangible en las estadísticas. Aspas se mantiene como el máximo asistente del equipo con cinco pases de gol, compartiendo el trono con Javi Rueda. Su influencia en el juego no ha desaparecido, pero se ha desplazado estratégicamente hacia los torneos del K.O., donde su veteranía sigue siendo un grado innegociable para el esquema del equipo, especialmente en un vestuario que necesita referentes ante la falta de minutos de su gran capitán en el día a día liguero.

La Europa League como refugio: Aspas recupera los galones para la batalla de Salónica

La cara opuesta a su realidad en Liga se encuentra en la Europa League, competición que se ha convertido en su gran fetiche este curso. Mientras en el campeonato nacional su presencia mengua, en Europa es el tercer jugador con más minutos de toda la plantilla, solo superado por Carl Starfelt y el guardameta Ionut Radu. Sus números en el continente avalan esta apuesta: es el segundo máximo goleador y segundo máximo asistente del equipo en la competición. La motivación del capitán se multiplica al cruzar la frontera, convirtiéndose en el argumento principal del Celta para afrontar los desafíos internacionales.

Esta semana, todas las miradas apuntan al duelo del jueves contra el PAOK de Salónica. Se espera que Iago Aspas recupere la titularidad en el infierno griego, un escenario que demanda la experiencia y el oficio que solo un jugador de su calibre puede aportar en una eliminatoria de este nivel. Con dos goles y dos asistencias en su cuenta europea, el 10 céltico busca liderar una vez más a los suyos en su torneo favorito. Aspas tiene en sus botas la llave para silenciar Salónica y demostrar que, aunque la Liga le esté negando el protagonismo inicial, su fútbol sigue siendo la pieza maestra para que el Celta sueñe con hacer algo grande en Europa.