El Barça medirá la fatiga de los jugadores en tiempo real

Periodista Deportivo |

La tecnología de Onalabs integrada con Garmin analiza lactato, sodio y deshidratación en continuo para anticipar lesiones y personalizar los entrenamientos sin interrumpir la actividad

El FC Barcelona será el primer club de fútbol en incorporar la monitorización de biomarcadores del sudor en tiempo real como herramienta de control del rendimiento y prevención de lesiones. La empresa catalana Onalabs, con el respaldo inversor del Barça Innovation Hub, ha presentado junto a Garmin en el Sports Tomorrow Congress su dispositivo Onasport, que se coloca en el pecho como un pulsómetro convencional y es capaz de analizar el sudor fresco del deportista extrayendo datos que hasta ahora solo se obtenían mediante análisis de sangre con pinchazos en el lóbulo de la oreja o en el dedo.

Adiós al lactatómetro: datos en continuo sin parar el entrenamiento

La revolución que plantea Onalabs es sencilla de explicar pero extraordinariamente compleja de ejecutar. Hasta ahora, para conocer los niveles de fatiga y capacidad de esfuerzo de un deportista de élite había que detener el entrenamiento y realizar una extracción de sangre. Son pinchazos puntuales e invasivos que no se pueden hacer de forma continua. Onasport elimina esa necesidad analizando el sudor fresco cada minuto y enviando los datos al móvil y a una plataforma de análisis.

El biomarcador principal es el lactato inferido en sudor. No es una medición directa en sangre sino una estimación validada mediante algoritmos propios que permite identificar el momento en que el metabolismo pasa de aeróbico a anaeróbico, es decir, cuando empieza la fatiga muscular. «Lo que antes requería parar el entrenamiento y pincharse, ahora lo obtienes en continuo, sin interrumpir la actividad», explica Elisabet del Valle, CEO y cofundadora de Onalabs.

Además del lactato, el sistema mide la tasa de sudoración, la pérdida de sodio y electrolitos, el nivel de deshidratación y la frecuencia cardíaca con su variabilidad. La combinación de todos esos datos permite estimar los umbrales metabólicos LT1 y LT2, referencias fundamentales para ajustar la intensidad del entrenamiento de forma individualizada para cada jugador.

Uno de los grandes retos técnicos resueltos por la empresa es garantizar que la medición se hace sobre sudor fresco. «Si mides el sudor diez minutos después de que se haya excretado, los datos ya no son fiables. Hemos desarrollado un sistema de microfluídica que asegura que lo que miden los sensores es sudor reciente», explica la CEO. El dispositivo incorpora parches desechables con canales de microfluídica por los que circula el sudor fresco hacia los sensores.

La integración con Garmin: inteligencia fisiológica completa

La novedad presentada en el congreso es la conectividad entre Onasport y el ecosistema Garmin. Los dispositivos de Onalabs se sincronizan ahora con los smartwatches y ciclocomputadores de Garmin, cruzando los datos fisiológicos del sudor con los de rendimiento que registra el reloj: potencia, ritmo, cadencia, variabilidad de la frecuencia cardíaca e índice de estrés del entrenamiento. Lo que los expertos empiezan a denominar inteligencia fisiológica completa: no solo qué hace el deportista sino cómo responde su cuerpo a lo que hace.

«La integración permite convertir la información en conocimientos estratégicos aplicables, impulsando una nueva forma de optimizar el entrenamiento y la toma de decisiones», afirma Johanna Blanco, mánager del área B2B de Garmin Iberia.

El Barça quiere construir la tecnología, no comprarla

Albert Mundet, general manager del Barça Innovation Hub, resume la filosofía del club en una frase: «Otros equipos esperarán a que la tecnología esté lista para comprarla. Nosotros preferimos involucrarnos en construirla.» El Barça es socio inversor de Onalabs y quiere incorporar esta capa de datos metabólicos a la monitorización que ya realiza de sus deportistas, que hasta ahora se centraba en datos genómicos, proteómicos y en la carga externa de los petos GPS.

Las dos aplicaciones inmediatas son los tests de pretemporada, donde la monitorización continua del lactato permitirá perfilar con mucho más detalle cómo responde cada jugador al esfuerzo, y la detección precoz de la fatiga durante los entrenamientos para prevenir lesiones antes de que se manifiesten. Por ahora las pruebas se realizan con categorías inferiores y cuando la tecnología esté validada se trasladará al primer equipo. El uso en partidos de competición deberá esperar a obtener los permisos y homologaciones necesarios.