El club diseña un nuevo sistema de cláusulas escalonadas de hasta 100 millones para prevenir un nuevo «caso Dro»
El FC Barcelona ha decidido dar un golpe de timón en la gestión de sus categorías inferiores. Con el objetivo de proteger su mayor patrimonio y evitar que se repita el traumático «caso Dro», la dirección deportiva liderada por Deco ha suspendido temporalmente todas las renovaciones de contratos de los canteranos. Esta pausa estratégica busca modificar las estructuras contractuales de los jóvenes talentos, imponiendo cláusulas de rescisión automáticas y progresivas que disuadan a los grandes clubes de Europa de «pescar» en Barcelona a precios reducidos.
La nueva política del club azulgrana establece un blindaje por hitos deportivos que asegura una compensación acorde a la proyección del futbolista. A partir de ahora, cualquier jugador que alcance el equipo juvenil verá su libertad tasada en 6 millones de euros. Este blindaje aumentará significativamente si el canterano logra dar el salto al Barça Atlètic (el filial), situándose en los 10 millones de euros. El último escalón, y el más ambicioso, llega con el primer equipo: en el momento en que un jugador debute bajo las órdenes de Hansi Flick, su cláusula de rescisión se disparará hasta los 100 millones de euros.
Seguridad jurídica para la joya de la corona del barcelonismo
Esta maniobra responde a la necesidad de blindar a una generación de futbolistas que están quemando etapas a una velocidad vertiginosa. El Barça no quiere que el mercado vuelva a aprovecharse de cláusulas desactualizadas que no reflejan el valor real de mercado de sus perlas. Con este nuevo sistema de cláusulas de ascenso automático, el club se asegura de que cualquier equipo interesado en una de sus promesas deba pasar por una negociación directa o abonar cifras que, hasta hace poco, estaban reservadas únicamente para futbolistas plenamente consagrados en la élite.
La medida, aunque ha paralizado algunas operaciones en curso, ha sido bien entendida en el entorno de La Masia como un paso necesario para garantizar la sostenibilidad del modelo de cantera. El Barcelona envía así un mensaje claro al fútbol internacional: el talento de su academia ya no está en oferta. La regularización de estos contratos comenzará de inmediato, priorizando a aquellos jugadores que ya están en dinámica de filial y que, por su rendimiento, están cerca de tocar la puerta del Estadio Olímpico Lluís Companys.





