La cautelar duraba 3 meses y Dani Olmo lleva 15 inscrito por el Gobierno: la anomalía que nadie en el fútbol español quiere nombrar

Periodista Deportivo |

Año y medio después, el caso duerme en un cajón. Las denominadas “palancas” del FC Barcelona, más activas que nunca.

El expediente Dani Olmo y Pau Víctor continúa atrapado en un laberinto administrativo que ya desborda cualquier calendario previsto. En diciembre de 2024, el Consejo Superior de Deportes concedió una cautelar que permitió al Barça inscribir a ambos futbolistas. Hoy continúa vigente, más de un año después.

El marco legal marcaba un horizonte claro: tres meses para estudiar el caso y dictar una resolución. Ese plazo situaba la decisión final alrededor de marzo de 2025. Sin embargo, el reloj siguió corriendo y Olmo acumula ya quince meses compitiendo al amparo de una medida provisional que nunca se cerró.

El procedimiento fija ahora el 7 de abril como fecha límite para agotar la cautelar. Antes de ese día, el CSD debería resolver tras revisar las alegaciones presentadas por LaLiga y la RFEF. Mientras tanto, los dos jugadores han desarrollado su temporada con normalidad.

Un caso que desbordó el ámbito del fútbol

El escenario deja un contraste evidente en el fútbol español. Una decisión pensada para cubrir un breve margen administrativo se ha prolongado más de cinco veces el tiempo previsto. Con LaLiga y la Federación en contra desde el primer momento, el organismo gubernamental mantiene abierta la carpeta.

Aquella decisión ha encendido un debate que trasciende el terreno de juego. La medida no solo provocó la reacción inmediata del presidente de LaLiga, también abrió un frente político con el Partido Popular, que expresó su desacuerdo desde el ámbito institucional.

Desde la patronal del fútbol, Tebas mantiene una postura frontal contra la cautelar. Insiste en que el foco no está en el control económico, sino en la normativa federativa que regula las licencias. Según su criterio, los artículos del reglamento de la Real Federación Española de Fútbol que impedían la inscripción de los futbolistas han quedado “fuera del análisis” central del caso.

La crítica feroz que llegó a EE.UU.

En el comienzo de 2026, el diario The New York Times retrató de manera muy crítica la situación económica del Barcelona. El artículo describe al club azulgrana como el más endeudado que ha conocido el fútbol y sitúa su pasivo cerca de los 2.500 millones de euros, el doble que el del Real Madrid.

El análisis apunta a una mezcla de decisiones financieras equivocadas y ambición deportiva desbordada, mientras señala directamente la gestión de Joan Laporta, definido en el texto como un “dirigente carismático con pulso populista”.

El reportaje repasa también el peso del nuevo Spotify Camp Nou en la deuda, con más de 1.500 millones destinados a una reforma que avanza con retrasos. A ello se suman las llamadas “palancas”, ventas de activos futuros para sostener la competitividad del equipo, medidas que algunos analistas consideran un riesgo para la reputación de la entidad.