Eric García imprescindible en el Barça de Flick

Periodista Deportivo |

Hansi Flick se deshace en elogios con Eric García. El defensor, cerca de firmar su renovación en Barcelona.

Central por naturaleza, lateral derecho, por el carril izquierdo o de doble pivote. Eric García comprende el estilo azulgrana y se adapta, sin desentonar, en cualquier posición del campo. Desde el cuerpo técnico de Flick están asombrados y encantados con las cualidades del de Martorell.

“Eric podría rendir hasta de delantero”, afirman desde el interior del staff del entrenador alemán. Su polivalencia le ofrece soluciones a un equipo que tuvo que lidiar con la enfermería durante la temporada anterior y con más intensidad en el comienzo de este curso. Es el multiusos de Flick.

Cerca de la renovación

Una de las principales prioridades de Deco es atar a Eric García. La renovación del contrato está encaminada y el vínculo se extendería hasta 2030. El apuro de la dirección deportiva del Barça tiene su argumento en el intento del PSG por arrebatarles al club al defensa.

El sucesor de Íñigo Martínez

La confianza plena que Flick tiene en García se traduce en el campo de juego. Sin ir más lejos, frente al Athletic, el internacional con España le sirvió el balón a Fermín en la acción del 3-0 que anotó Ferrán.

Tras la salida de Íñigo Martínez, el central de 24 años se transformó en el futbolista con más minutos en la plantilla culé. Lleva 17 partidos entre Liga y Champions con un gol y una asistencia.

EGD Barcelona
Contra el Athletic, García volvió a mostrar solidez. Barcelona ya analiza la renovación de su contrato.

La paciencia tuvo su recompensa

La historia reciente de Eric García es un giro en redondo difícil de encontrar en la élite. Tras renacer en Girona y colgarse el oro olímpico, tuvo en la mano quedarse en Montilivi para vivir la Champions con Míchel. Pero arrancó el nuevo proyecto de Flick y quedó encajonado por la irrupción de Cubarsí y la solidez de Iñigo.

Eric pidió salir. Flick, en cambio, le reclamó que aguantara y el central exigió minutos como única condición. El entrenador se los concedió y la respuesta fue un recital en Lisboa ante el Benfica, el primer aviso de que estaba preparado para escenarios mayores.

Con la lesión de Koundé, Eric se erigió en líder silencioso: impecable en la semifinal europea ante el Inter y enorme en el Clásico que selló la Liga. El Barça entendió que no podía dejar escapar un activo así y aceleró una renovación que llega en su mejor punto.