FC Barcelona se apoya en el talento decisivo de Raphinha para tumbar a Osasuna y consolidar el liderato de LaLiga

Periodista Deportiva | | Actualizado:

El Barça resuelve un duelo espeso ante Osasuna gracias al talento decisivo de Raphinha desde una posición interior

El FC Barcelona venció 2 0 a CA Osasuna con dos goles de Raphinha, decisivos para romper un partido que se había atascado. El brasileño apareció cuando el orden defensivo visitante parecía inquebrantable. El triunfo importa porque permite al equipo de Hansi Flick cerrar el año como líder de LaLiga.

El encuentro se disputó el 13 de diciembre en el estadio olímpico, con dominio territorial claro del Barça desde el inicio. Osasuna aceptó ese escenario y defendió con disciplina. Durante muchos minutos, la posesión no se tradujo en ocasiones claras.

La diferencia llegó por calidad individual. Cuando el contexto no ofrecía ventajas, Raphinha encontró la grieta.

Osasuna sostuvo su plan con orden defensivo y amenazó al espacio pese al dominio constante del Barcelona

El equipo de Alessio Lisci planteó un bloque compacto, cerrando líneas interiores y obligando al Barça a jugar por fuera. La idea fue clara desde el inicio. Defender juntos y castigar cualquier error con transiciones rápidas.

El Barcelona monopolizó el balón y se instaló en campo rival. Sin embargo, ese control fue más territorial que profundo. Lamine Yamal buscó el desequilibrio por banda y Marcus Rashford alternó apoyos y rupturas, pero el entramado rojillo resistía.

Osasuna también avisó. Ante Budimir tuvo dos acciones peligrosas, una de ellas obligando a intervenir a Joan García. Fueron recordatorios de que el partido no estaba bajo control absoluto.

El Barça lo intentó desde fuera del área. Pedri, Eric García y Pau Cubarsí probaron sin éxito. Un gol anulado por fuera de juego, con Raphinha adelantado por centímetros en el inicio de la jugada, aumentó la frustración antes del descanso.

Gol de Raphinha

Raphinha rompe el muro con dos acciones decisivas y confirma su peso estructural en el equipo de Flick

La segunda parte mantuvo el mismo guion. Posesión azulgrana, defensa organizada de Osasuna y un ritmo que empezaba a generar impaciencia en la grada. Rashford desperdició una ocasión clara tras un pase de Jules Koundé y el margen se estrechaba.

Con el paso de los minutos, Lisci agotó los cambios y perdió profundidad ofensiva. La salida de Víctor Muñoz alivió al Barça, aunque el bloqueo seguía intacto. El partido pedía un gesto individual.

Ese gesto llegó de Raphinha. El brasileño recibió con espacio en una transición, amagó y sacó un disparo seco desde fuera del área. El balón fue inalcanzable para Sergio Herrera. El gol cambió el tono del partido y liberó al equipo.

Con Osasuna ya abierto, Raphinha volvió a aparecer para firmar el segundo tanto. Dos acciones, dos golpes definitivos. El Barcelona cerró el partido sin sobresaltos y aseguró el liderato.

Más allá del marcador, el encuentro dejó una certeza. Raphinha es hoy el jugador que desbloquea escenarios cerrados. Menos ruido, más impacto real. Cuando el partido se atasca, él tiene la llave.