Una deuda por Neymar podría abrirle la puerta a un prometedor lateral brasileño en el Barcelona: Joao Souza, de 19 años.
El Barça no contemplaba mover ficha por un lateral zurdo en el mercado de 2026, pero en fútbol las oportunidades no piden cita. Desde Vila Belmiro asoma un torbellino de 19 años que irrumpió en el Santos de Pelé.
La hoja de ruta de Deco tiene otras prioridades (un extremo por izquierda, un central zurdo y un lateral diestro), aunque la dirección deportiva percibe en Souza un talento que no aparece cada año. Su impacto en el Brasileirao y su físico dominante activaron el radar culé y de Europa.
Un clásico lateral verdeamarelo
El joven brasileño responde al ADN ofensivo de su país: lateral profundo, valiente en conducción y capaz de adueñarse de toda la banda. Con 1,83 metros, suma potencia y zancada a un catálogo técnico con amplio margen para pulir.
Sus zancadas llevaron a los medios brasileños a compararlo con los comienzos de Marcelo, el ex lateral del Madrid, que dio sus primeros pasos en el Fluminense, antes de dar el gran salto al Bernabéu.
En el Peixe, el zurdo lleva 25 presentaciones en la temporada con un gol y dos asistencias. El equipo que tiene como figura relevante a un Neymar intermitente en el campo (producto de su estado físico) está peleando el descenso a falta de dos jornadas para finalizar.

La carta secreta de Laporta
En este escenario, el Barcelona guarda un comodín: los 2,9 millones que el Santos debe por el caso Neymar, una deuda reconocida por el TAS en 2020 y que nadie ha cobrado aún. Ese importe, imposible de saldar ahora mismo por la entidad paulista, puede ser clave para abaratar la operación.
Desde 2021, ya con Laporta en el despacho presidencial, ambas entidades intentan encauzar un acuerdo que evite un conflicto formal. Hoy, esa vieja herida económica puede convertirse en la llave para atar a uno de los laterales más prometedores de Sudamérica.
No es solo el Barça quien ha marcado en rojo a Souza. El Bayern y varios gigantes de la Serie A ya movieron ficha en la sombra. Su salida parece inevitable, y un posible descenso del Santos podría acelerar una subasta en la que el Barça tiene una ventaja considerable.





