El Barça descarta fichar a cualquier otro delantero este verano si no llega Julián Álvarez: la oferta de 100 millones de euros marcará toda la ventana de traspasos azulgrana
Aunque la propuesta del FC Barcelona caducaba, en principio, el pasado 31 de julio, el club azulgrana ha decidido estirar los plazos para sostener una postura drástica e inamovible en este mercado. En las oficinas de la entidad no hay espacio para las medias tintas ni para planes B de perfil bajo: o llega el gran objetivo de la temporada con un esfuerzo económico extraordinario, o la plantilla se queda tal y como está. No habrá términos medios en la planificación deportiva.
La estrategia responde a una sintonía absoluta entre la directiva y el banquillo. El club ha asumido un órdago radical para su frente de ataque: si la operación no sale adelante, no incorporará a ningún otro delantero en esta ventana. Es el todo o nada.
El nombre de ese objetivo es Julián Álvarez. El delantero argentino es una petición expresa de Hansi Flick, que ve en 'la Araña' la pieza ideal para dotar a su esquema de dinamismo, presión asfixiante en la salida de balón y gol de nivel mundial. Joan Laporta y Deco comparten el diagnóstico del técnico alemán y están dispuestos a quemar las naves.
Atlético, con la puerta cerrada
La operación choca de frente con un Atlético de Madrid que no cede ni un milímetro. El consejero delegado colchonero, Miguel Ángel Gil Marín, ha dejado claro que no aceptará ninguna cifra por encima de los 100 millones de euros ya ofrecidos, ni aunque suban hasta 200 millones. Álvarez tiene contrato hasta 2030 y una cláusula de rescisión de 500 millones de euros, así que el club rojiblanco no contempla negociar por debajo de esa cifra.
El expediente que enreda la operación
El pulso entre ambos clubes ha llegado también a los despachos federativos. El pasado 30 de junio, el Atlético denunció ante la RFEF y la FIFA presuntos contactos del Barça con el jugador durante su periodo de contrato protegido, y la RFEF activó el 30 de julio un expediente disciplinario contra el Barça, con instructor ya designado para el caso. El club azulgrana puede presentar alegaciones mientras avanza la instrucción.
Flick exige el paso clave
Por eso, el técnico alemán busca de nuevo una señal clara del futbolista para activar la maquinaria definitiva. Álvarez ya dejó entrever su postura durante el Mundial, cuando reconoció que "lo mejor para todos es una transferencia". El Barça, a la espera de su rebeldía para forzar la salida, tiene las cartas sobre la mesa: o llega Julián Álvarez, o la delantera culé se queda como está.



