El Barça liquida el partido en una primera parte demoledora y el Betis maquilla el marcador en un cierre intenso
El FC Barcelona firmó una victoria contundente por tres a cinco ante el Real Betis en La Cartuja, en un encuentro que combinó un inicio sorprendente, una reacción azulgrana fulminante y un tramo final lleno de orgullo bético. El choque dejó una sensación clara: el Barça necesitaba imponerse para no perder ritmo en la zona alta y lo hizo con una primera mitad casi perfecta que desbordó a un Betis competitivo, pero muy castigado por sus bajas.

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Un primer acto eléctrico: golpe del Betis y respuesta inmediata con un hat-trick de Ferrán Torres
El partido arrancó con un Betis atrevido y vertical. A los seis minutos, Antony adelantó a los locales tras una acción nacida de la conducción de Abde, que superó con facilidad a Koundé. La jugada terminó en un rechace que el brasileño aprovechó para definir con precisión ante Joan García. Ese impulso inicial, sin embargo, duró muy poco.
El Barça reaccionó con firmeza y electricidad. En apenas dos minutos, Ferrán Torres empató primero tras una asistencia de Koundé y luego completó la remontada con un remate de nueve clásico tras centro de Roony Bardghji. El ritmo ofensivo azulgrana desbordó al Betis, que sufrió en la presión y en la defensa de los espacios interiores.

Un recital ofensivo que desarmó al Betis
A la media hora, Bardghji marcó un golazo desde la frontal tras un pase de Pedri, y poco después Ferrán completó su hat-trick con un disparo desde fuera del área que desvió Marc Bartra. El Betis solo pudo inquietar con una llegada de Aitor Ruibal, pero el descanso llegó con un contundente uno a cuatro que reflejó la diferencia entre ambos.
Segunda parte de control azulgrana y empuje bético en un final casi simbólico

El Barça arrancó el segundo tiempo con un fútbol más pausado y orientado al control. En un ataque conducido por Rashford, un rebote en el brazo de Bartra derivó en un penalti discutido. Lamine Yamal lo transformó para poner el uno a cinco. El Betis, obligado a asumir riesgos, estiró líneas y encontró llegadas esporádicas mientras los visitantes gestionaban energía y ritmo.
El tramo final dejó dos goles béticos que premiaron su insistencia. Diego Llorente anotó de cabeza tras un córner y, ya con el partido agonizando, Cucho Hernández marcó de penalti tras una acción imprudente de Koundé sobre Abde. El tres a cinco cerró una noche frenética en la que el Barça demostró pegada, movilidad y una eficacia que definió el rumbo del duelo.





