Laporta quiere asegurarse a Flick, al menos, hasta 2028. Empiezan las negociaciones, pero el alemán ya deslizó algunas exigencias.
El Barça empieza a mover ficha con visión de futuro y confianza en el rumbo elegido. En los despachos del club se trabaja ya para prolongar el vínculo de Hansi Flick y darle continuidad a un proyecto estable. La intención es clara: evitar incertidumbres y consolidar el camino hasta 2028.
Desde la dirección deportiva culé no quieren que el alemán afronte el próximo curso con el contrato en la cuenta atrás. Deco lidera unas conversaciones que avanzan con cautela, ajustadas al deseo del técnico, partidario de renovaciones cortas.
El salario, un tema candente
Flick aceptó llegar al Barça con una rebaja notable en su caché, un gesto que en el club se interpretó como una apuesta por el proyecto. Su salario fijo ronda los tres millones netos por curso, muy lejos de lo que percibía al frente de la selección alemana, donde fue el entrenador con mejor salario en el Mundial de Catar 2022 (6,5 millones).
A cambio, el técnico apostó por un modelo basado en incentivos. Las primas por títulos son la llave que puede disparar su remuneración. Liga, Copa o Champions elevan sensiblemente sus ingresos hasta acercarlos a los cinco millones netos, siempre condicionados al éxito deportivo.
El último acuerdo firmado también supuso un alivio económico para el club. El coste global del cuerpo técnico es inferior al que se había proyectado con Xavi y su staff, una muestra más del ajuste forzado por la realidad financiera en Camp Nou.

Las promesas de Laporta
En el Barça existe una hoja de ruta clara: asegurar a Flick antes de que el calendario electoral agite el entorno. En el club lo ven como una figura de consenso y ajena a batallas internas.
Laporta quiere jugar sus cartas en primera persona para convencer al ex estratega del Bayern. El presidente promete estabilidad y un esfuerzo real por sanear las cuentas, con la vista puesta en volver a dotar al equipo de talento de primer nivel.
La realidad económica condicionó al Barça en los últimos cursos. El límite salarial obligó a mirar a la cantera como salvavidas mientras Europa acelera a golpe de millones. Sin embargo, el azulgrana necesita un salto más de calidad para poder coronarse en la Champions.





