El comodín de Flick está en la mira de San Siro. Solo saldría del Camp Nou si el azulgrana incorpora un central zurdo.
En medio de la tormenta de lesiones, Gerard Martín emergió como un salvavidas de la zaga del FC Barcelona. Hansi Flick lo utiliza más como central improvisado que como lateral izquierdo, su hábitat natural, ante las ausencias de Christensen y Araújo, y con Eric García parcheando otras demarcaciones.
Esa versatilidad, sumada a minutos de calidad, catapultó su cotización en el mercado. Tanto es así que en Europa ya asoma la sombra del poderoso AC Milan. Desde Italia, aseguran que el rossonero estaría dispuesto a poner sobre la mesa 25 millones por el canterano para reforzar su carril izquierdo.
En Can Barça, mientras tanto, valoran si el comodín defensivo es una venta estratégica o una pieza irrenunciable. La incorporación de un central podría abrirle las puertas de salida a Gerard, pero eso parece que quedará en manos de la nueva presidencia en un año electoral.
Tentación italiana en pleno despegue
Con 30 partidos oficiales a la espalda esta temporada, Gerard Martín ha exhibido una madurez táctica poco habitual en un futbolista de su edad. Su facilidad para alternar defensa de cuatro y línea de tres llamó la atención de Paulo Fonseca, que lo considera una pieza idónea.
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Desde el entorno del jugador de La Masía entienden que la Serie A puede ser el escenario perfecto para terminar de afinar su colmillo defensivo. Aunque la prioridad del joven pasa por asentarse en el conjunto culé y pelear títulos.
Rechazó la Premier y firmó hasta 2028
El FC Barcelona tuvo prácticamente cerrada la salida de Gerard Martín el pasado verano. El Wolverhampton puso sobre la mesa 15 millones de euros por el lateral, una cifra que en los despachos del Camp Nou se consideró más que interesante. El acuerdo estaba encarrilado, pendiente de pequeños detalles, pero el propio futbolista frenó la operación.
Meses después, en enero, el club blindó su continuidad hasta 2028 con una cláusula de rescisión de 100 millones de euros, una cifra que multiplica por casi siete la oferta inglesa.
Aunque la entidad culé no descarta escuchar propuestas en el futuro, el defensor mantiene su hoja de ruta intacta. Su intención es clara: cumplir el contrato firmado y ganarse el sitio a base de minutos, sin atajos ni mudanzas precipitadas.





