Real Madrid

FC Barcelona

Aviso Legal

Política de Privacidad

Contacto

Trabaja en GOL digital

Real Madrid

FC Barcelona

Aviso Legal

Política de Privacidad

Contacto

Trabaja en GOL digital

Si Fermín sale Deco ya tiene un objetivo para la defensa

El FC Barcelona analiza un movimiento estratégico en el mercado de verano: la posible salida de Fermín López al Chelsea podría desbloquear el fichaje de Vanderson, lateral brasileño del AS Mónaco

El verano del FC Barcelona no se parece tanto a una pausa estival como a una partida de ajedrez jugada bajo relojes de arena rotos, cada movimiento cuenta y cada error cuesta caro. En medio de las dudas financieras que asfixian al club desde hace años, la posible salida de Fermín López aparece como ese sacrificio doloroso que permite abrir camino a nuevas jugadas. El canterano, pretendido nada menos que por el Chelsea, podría dejar en caja unos 70 millones de euros, cifra que suena a bálsamo en las oficinas blaugranas y a traición en los corazones culés.

No sería la primera vez que el Barça vende talento propio para sobrevivir. Ironías del destino, aquello que tanto presume su cantera inagotable se convierte en la moneda de cambio para seguir compitiendo en la élite. Si Fermín cruza el Canal de la Mancha, el club ganará oxígeno financiero y, con suerte, también espacio para reconstruir una defensa que hace tiempo parece más un colador que un muro.

FC Barcelona
Más allá de lo económico, el interés por Vanderson responde a una necesidad táctica.

Vanderson: el elegido de Deco

En este tablero aparece un nombre subrayado con tinta brasileña, Vanderson, lateral del AS Mónaco. No es nuevo en los rumores azulgranas, pero esta vez Deco parece decidido a llevarlo a la Ciudad Condal. Su vínculo con el agente Giuliano Bertolucci no es un detalle menor, en el fútbol moderno, a veces las relaciones pesan más que los méritos deportivos. Y en este caso, las conversaciones recientes entre ambos han encendido la expectativa de un acuerdo que parecía dormido.

Lo que atrae del jugador no es solo su juventud ni su pasaporte exótico, sino su polivalencia. Vanderson puede ocupar los dos costados con naturalidad, algo que Koundé y Eric García jamás ofrecieron sin que se notaran las costuras. Con él, ambos podrían volver a su hábitat natural, el centro de la zaga. Un ajuste táctico que, paradójicamente, depende menos de pizarras y más de chequeras. Y mientras tanto, el recuerdo de Hansi Flick y su frustrada idea defensiva sigue flotando en el aire como un fantasma de lo que pudo ser.

Los números que definen el futuro

Todo proyecto deportivo acaba reducido, tarde o temprano, a una ecuación contable. Según Sport, el traspaso de Vanderson rondaría los 25 millones de euros. El problema es que la burocracia de LaLiga convierte cada operación en un rompecabezas normativo, para inscribir al brasileño, el Barça debe liberar alrededor de 7 millones adicionales. Como quien paga un peaje para seguir circulando por una autopista ya desgastada.

Aquí es donde el adiós de Fermín adquiere lógica despiadada. Los 70 millones de su venta liberarían unos 46 millones de margen salarial. Traducido a la jerga contable, un contrato de cinco años por 25 millones supondría apenas 5 millones anuales de impacto en libros, más el sueldo del jugador. Un alivio que permitiría no solo fichar a Vanderson, sino también encender la maquinaria de nuevas incorporaciones. En definitiva, la paradoja eterna del Barça, sacrificar presente para intentar asegurar futuro, con la esperanza de que los números fríos algún día vuelvan a calentar el alma de su fútbol.