El presidente de honor del Bayern critica el modelo financiero azulgrana y avisa sobre los riesgos que percibe en su gestión
El discurso de Uli Hoeness ha vuelto a abrir un debate incómodo en el fútbol europeo. El presidente de honor del Bayern Múnich describió como “absurdo e incomprensible” que el FC Barcelona siga compitiendo en Primera División con una deuda que él estima en torno a los 1.300 millones de euros. Sus declaraciones reflejan una preocupación que ya ha expresado en otras ocasiones sobre modelos económicos que considera poco sostenibles.
Hoeness lanzó el mensaje durante una intervención en el podcast ‘OMR’, donde repasó la situación financiera de varios clubes. El exdirectivo del Bayern insistió en que el modelo azulgrana depende de maniobras contables y palancas que, bajo su criterio, no deberían formar parte de la estructura de un club tradicional. Para él, la solvencia debería estar por encima de cualquier vía extraordinaria para reforzar el equipo.
Un discurso que conecta con críticas previas a otros clubes europeos y que reabre viejas comparaciones
No es la primera vez que el dirigente apunta hacia los riesgos del mercado europeo. En 2021, en el mismo podcast, ya señaló a Manchester City y PSG por su capacidad de inversión, alertando del desequilibrio que generan los clubes-estado. Ahora, su mensaje se dirige hacia un equipo histórico como el Barcelona, al que relaciona con un modelo que considera demasiado expuesto.
Hoeness ha defendido durante años que los clubes deben ajustarse a estructuras que prioricen la estabilidad financiera. Su visión siempre ha estado ligada al sistema alemán, que limita la influencia de inversores externos. Ese marco contrasta con el de otros países, donde el margen para recurrir a operaciones extraordinarias es mayor, generando debates recurrentes sobre competencia y sostenibilidad.

Una Bundesliga en debate y la postura de Hoeness sobre el futuro del sistema 50+1
El presidente de honor del Bayern aprovechó también para reflexionar sobre el futuro de la Bundesliga. Considera que el campeonato alemán corre el riesgo de quedarse atrás si no permite atraer capital externo. Por ello, defendió la eliminación de la regla 50+1, un cambio que abriría la puerta a que clubes medianos o pequeños puedan competir por recursos que hoy les están vetados.
Hoeness defendió que la medida daría más emoción a la liga, diversificaría la inversión y equilibraría el reparto de oportunidades dentro del torneo. Su postura, sin embargo, choca con una parte del fútbol alemán que teme que esa modificación rompa la identidad del campeonato. El debate continúa abierto, especialmente en un contexto en el que la Premier y otros mercados amplían la distancia competitiva.





