La situación del entrenador alicantino parece entrar en una etapa sin retorno. ¿Fin de una era en el Coliseum?
El Getafe se movió con intensidad en el tramo final del mercado, aferrado a la receta de siempre: cesiones con opción de compra y riesgo controlado. Lo llamativo no está en las operaciones, sino en el mutismo de Bordalás ante los recién llegados, un silencio que suena a aviso.
En el ocaso de la ventana de transferencias, la entidad azulona cerró el fichaje del extremo serbio Veljko Birmancevic, que llega a préstamo desde el Sparta Praga. Viene de marcar cinco goles y repartir dos asistencias en 16 encuentros. Sobre este arribo, el entrenador tampoco emitió opinión.
El hermetismo reina desde hace semanas en el sur de Madrid. Se rompió durante la conferencia posterior al empate en cero con el Celta, donde Bordalás dejó una advertencia a la directiva con aroma a fin de ciclo: “Si el club piensa que yo soy el problema, ya sabe lo que tiene que hacer”.
Las caras nuevas, ¿avaladas por Bordalás?
Birmancevic completó el quinteto de refuerzos con el que el Getafe se retiró del mercado invernal. Las otras cuatro incorporaciones: Luis Vázquez, Martín Satriano, Sebastián Boselli y Zaid Romero.
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La apuesta de Torres estuvo orientada hacia el talento sudamericano. Los uruguayos Sebastián Boselli, zaguero con paso por River Plate y de última temporada en Estudiantes de La Plata, y Martín Satriano, atacante montevideano con carrera en Europa (Inter, Brestois y Empoli).
Argentina también aporta al equipo de Bordalás. El central Zaid Romero, oriundo de Mendoza, que procede del Brujas, y Luis Vázquez, centrodelantero formado en Boca Juniors, que jugó tres temporadas con el Anderlecht con 18 goles en 116 partidos. Con la camiseta azulona, el 9 lleva dos partidos y ya abrió el marcador (gol al Girona).
Torres contra todos
En medio de una ola de versiones sobre la posible marcha de Bordalás, el que salió a la ofensiva fue el presidente del club. Ángel Torres manifestó que no tiene “ningún problema” con el entrenador y lo ratificó en el cargo. También apuntó contra la afición por los pitidos: “Si soy el problema, que me compren el club”.
Pero como es de costumbre, Torres regó más titulares. Esta vez fue contra Javier Tebas. “LaLiga debe entender que es la patronal del fútbol y que sus responsables son funcionarios que trabajan para los clubes”, lanzó el mandamás azulón sobre el aplazado Villarreal-Barça en Miami.





