Bordalás responde con dureza a las críticas del Barça: «Cuando dejas de ganar tienes que ser igual de señor»

Periodista Deportivo |

El técnico del Getafe lanza un dardo directo a Flick y Laporta tras las quejas azulgranas por el estilo de su equipo

La tensión entre el Getafe CF y el FC Barcelona ha subido de decibelios tras las últimas declaraciones de José Bordalás. El técnico alicantino, fiel a su estilo directo y sin rodeos, no ha tardado en replicar a las voces que desde la Ciudad Condal incluyendo al técnico Hansi Flick y al presidente Joan Laporta han cuestionado el planteamiento táctico del conjunto azulón. Bordalás ha sido tajante al calificar estas críticas como meras justificaciones ante los resultados adversos: «Respeto al que respeta, son excusas cuando no ganas», sentenció en la previa de su próximo compromiso liguero.

El «señorío» a examen: la réplica de Bordalás a la falta de autocrítica en el Camp Nou

El preparador del Getafe fue más allá, cuestionando la elegancia en la derrota de la cúpula barcelonista. Para Bordalás, es sencillo mantener las formas cuando los resultados acompañan, pero la verdadera personalidad de un club y sus dirigentes se demuestra en los momentos de crisis. «Cuando ganas el 90% de los partidos es fácil ser un señor; cuando dejas de ganar tienes que ser igual de señor», añadió, dejando claro que no piensa modificar ni un ápice su competitiva identidad de juego por las presiones externas de los grandes de LaLiga.

Este cruce de declaraciones se enmarca en una temporada donde el Barça de Flick ha sufrido para imponer su ritmo ante equipos de bloque bajo, lo que ha reabierto el eterno debate sobre los diferentes estilos en el fútbol español. Mientras que desde Barcelona se apunta a las interrupciones y la dureza defensiva, Bordalás defiende la legitimidad de sus armas para maximizar el rendimiento de su plantilla. Con estas palabras, el técnico madrileño cierra filas con sus jugadores y traslada la presión a un entorno culé que, según su criterio, busca culpables externos para tapar sus propias carencias en el césped.