Fichaje de Bordalás por el Sevilla es filfa

Periodista Deportiva |

El técnico azulón no tiene motivos de peso para abandonar el Getafe por un proyecto tan inestable

A estas alturas del partido, cuesta imaginar a José Bordalás haciendo las maletas rumbo al Sevilla FC. No porque el club hispalense no tenga historia, ni porque no sea una plaza exigente, sino porque el Getafe le ofrece algo que no se compra tan fácilmente: confianza, estabilidad y pertenencia. Y eso, para un entrenador con su carácter, vale más que cualquier contrato tentador.

Un equipo que no mejora lo que ya tiene

El Sevilla vive una etapa de reconstrucción permanente. Desde la marcha de Lopetegui, ha encadenado técnicos y crisis con la misma frecuencia que comunicados oficiales. Bordalás, sin embargo, ha logrado algo muy distinto en el sur de Madrid: construir una identidad reconocible, sentirse arropado por la directiva, el vestuario y la grada, y, lo más importante, dejar claro que su Getafe es un equipo con alma.

¿Puede decir lo mismo hoy el Sevilla? El club de Nervión sigue siendo un grande venido a menos, con dudas en los despachos y tensión constante en el entorno. Bordalás, que no es precisamente un perfil ‘zen’, necesita trabajar desde la solidez, y no en medio del ruido. Irse a Sevilla, en este contexto, sería un salto… pero al vacío.

EGD Getafe
Las estrategias de Bordalás son cuestionables pero sus resultados no.

Dinero, sí… pero ¿y qué más?

Podría pensarse que el único aliciente real para considerar la oferta sería económico. Pero incluso en ese terreno, el Getafe le ha demostrado su compromiso. Ángel Torres no escatima cuando se trata de proteger a su entrenador fetiche. Además, hay algo de orgullo también en la ecuación: Bordalás es el emblema moderno del club, el técnico que devolvió al equipo una identidad combativa y reconocible. Tiene poder de decisión, ascendencia sobre la plantilla y el cariño del Coliseum. Cambiar eso por un proyecto sin garantías claras sería, como mínimo, una apuesta arriesgada.

Europa, ese sí sería un motivo de peso

Ahora bien, si apareciera una opción que sí permitiera a Bordalás aspirar a Europa con cierta continuidad —como lo fue en su día Valencia o podría serlo un Villarreal revitalizado—, la conversación cambiaría. Porque a nadie se le escapa que el técnico alicantino tiene hambre de retos, y no quiere anclarse en la zona media de la tabla eternamente.

Pero hoy por hoy, el Sevilla no es ese equipo. Ni su plantilla garantiza salto competitivo, ni su estructura da confianza. Y Bordalás, con su experiencia, lo sabe mejor que nadie.

Que el Sevilla le haya sondeado no sorprende. Que Bordalás se lo esté pensando… eso ya cuesta más creerlo. Porque hay decisiones que no se toman con la cartera, sino con la cabeza. Y el corazón.