Tiemblan los cimientos del Coliseum. La Premier League viene a por Bordalás.
El idilio de José Bordalás en Getafe podría estar viviendo sus horas finales. El entrenador alicantino está en boca de todos, tras una información que llega desde Inglaterra: un equipo de la Premier lo quiere en su banquillo. En el Coliseum no quieren saber nada.
El Crystal Palace se quedará sin entrenador al final de la temporada, luego de que el austríaco Oliver Glasner anunciara que no renovará contrato, con la intención de tomar el mando de un gigante europeo. En ese contexto, las águilas señalan a Bordalás como su posible sucesor.
No es un dato menor que en el sur de Madrid aún reine el silencio sobre el futuro del míster, que encara su última temporada con contrato vigente y todavía no hubo acercamientos para extender el vínculo. El hermetismo crece en el Geta y las versiones de un cambio son fuertes.
Estilo ideal para la Premier
El Palace considera a Bordalás como una pieza perfecta para sustituir a Glasner: fútbol vertiginoso, presión alta y rotaciones permanentes. El técnico de 61 años ya había manifestado reiteradas veces su devoción por la intensidad de la liga inglesa.
Otro punto de conexión es Christantus Uche. El nigeriano fue incorporado por el elenco londinense por su gran producción con los azulones, donde gran parte de la responsabilidad en el nivel del atacante la tuvo el ex entrenador del Elche y Valencia, entre otros.
Con Glasner en el banquillo, el Palace ha conseguido hacerse un resquicio entre los pesos pesados de la Premier. En la temporada 24-25 conquistó la FA Cup derrotando nada menos que al City de Guardiola. Meses más tarde, logró quedarse con la Community Shield tras vencer al Liverpool por penaltis.

Bordalás, un punto de inflexión en el Coliseum
José Bordalás es historia viva del Getafe. Llegó en 2016, logró el ascenso en su primera temporada y superó ya los 300 partidos oficiales al frente del banquillo azulón, convirtiéndose en el técnico más longevo y reconocible del club.
Su obra maestra fue el quinto puesto en LaLiga 2018-19, la mejor clasificación histórica, que abrió las puertas de Europa y colocó al Coliseum en el mapa continental.
Más allá de los números, Bordalás dotó al Getafe de una identidad innegociable: competitividad, orden y fiereza. Varias permanencias solventes en Primera, una Europa League y el respeto ganado ante rivales de mayor presupuesto explican por qué su figura trasciende resultados puntuales: en Getafe, Bordalás no es solo un entrenador, es un método.





