Un futbolista que pasó de acumular errores y expulsiones a convertirse en pieza fiable del Getafe
Lo de Mario Martín es uno de esos casos que explican lo que José Bordalás puede hacer con un jugador. La temporada pasada fue el futbolista que más rojas recibió en Liga (3) y el segundo que más errores cometió acabando en tiro rival (7). Hoy, el panorama es radicalmente distinto: dos veces abrió el marcador para el Getafe, se ha consolidado en la medular y su influencia crece jornada a jornada.
Estadísticas que confirman una transformación total sin perder agresividad
El dato más llamativo es que no ha cometido ni un solo error que termine en ocasión en contra, un contraste absoluto con su curso anterior. Mantiene su fiereza: es el segundo jugador de LaLiga con más faltas (26), aunque lejos de la descontrolada versión anterior que lo hacía ver tarjetas. En toda la temporada, cero expulsiones y una madurez táctica evidente.

“Bordalizado”: la palabra que mejor define su evolución desde la disciplina
En vez de corregir su agresividad, Bordalás la ha canalizado. Es intenso, duro en duelos, útil en presión y cada vez más limpio en la toma de decisiones. El resultado: un jugador más completo, más inteligente y determinante en ataque. Que Mario haya marcado el primer gol del partido en dos ocasiones no es casualidad, es la consecuencia de una versión nueva y mejorada.




