Mientras el futuro del entrenador sigue en el aire, en el Coliseum viven, por fin, una semana tranquila.
El Getafe tomó aire en Mendizorroza. Luego de una primera parte que parecía historia repetida, el elenco azulón se destapó en la etapa final y logró un triunfo que se le negaba desde noviembre. Sin embargo, el primer equipo no fue la única buena noticia en el sur de Madrid.
El club firmó un domingo perfecto que refuerza la solidez de su engranaje deportivo. A la victoria ante el Alavés se sumaron el 3-0 del Getafe B ante el Quintanar del Rey y el contundente 5-0 del Juvenil A frente al Trival Valderas.
Más allá de los resultados deportivos, son señales de un modelo reconocible en todas las categorías y de una cantera que empuja con ambición y futuro. Los jóvenes aportan esa imprevisibilidad y ambición necesaria, mientras que los veteranos actúan como el sostén.
Un modelo al que no renuncia
Lejos de la carrera por el talonario, el Getafe ha construido su progreso desde la gestión inteligente y el trabajo silencioso. El vestuario funciona con jerarquías bien definidas. Esa cohesión se refleja en un bloque rocoso, reconocible y competitivo, que transmite confianza de cara al tramo decisivo del curso.
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La fe de Bordalás
El entrenador del Getafe destacó el cambio radical del equipo en el complemento en Vitoria. “El equipo creyó, fuimos a por el gol y lo hemos conseguido con mucho mérito”, destacó el alicantino. La victoria, ante un adversario en crecimiento, dejó al técnico visiblemente satisfecho.
En ese contexto, también celebró el impulso de los refuerzos invernales, decisivos para equilibrar líneas y aumentar la competencia. Para el Getafe, más que tres puntos, fue una inyección de confianza y convicción.
El nuevo “killer” del Coliseum
Luis Vázquez aterrizó en enero cedido desde el Anderlecht para oxigenar la delantera y encajó en el once de Bordalás como si llevara tres temporadas en el Coliseum. Su adaptación fue inmediata, con carácter y, sobre todo, gol.
Las cifras avalan el impacto: 3 encuentros, 3 titularidades y 2 tantos. Un estreno que reaviva la ilusión de una grada necesitada de gol tras las bajas y la pérdida de referentes ofensivos.





