Rubén Blanco postulado como el sustituto de Ter Stegen en la portería del Girona

Periodista Deportivo |

La mala fortuna persigue al portero alemán que podría tener que pasar por el quirófano nuevamente. Quique Cárcel analiza salir al mercado.

La derrota en Oviedo cortó de raíz la gran racha de resultados del Girona en este 2026 y, de golpe, le sumó un problema mayor en la portería. Marc-André Ter Stegen sufrió una lesión en el isquiotibial izquierdo y está pendiente de pruebas médicas para determinar el alcance exacto.

La situación se complica porque el debate sobre la portería parecía cerrado. La cesión de Ter Stegen había sido una solución estratégica en Montilivi. Ahora, con el ex Barça fuera de combate Juan Carlos lesionado de larga duración, el Girona solo cuenta con dos porteros disponibles, Gazzaniga y Krapyvtsov.

Ante este escenario, la dirección deportiva encabezada por Quique Cárcel podría salir a la caza de un guardameta antes del cierre del mercado. En ese sentido aparece el nombre de Rubén Blanco, quien se encuentra como agente libre tras su última aventura en el Olympique Marsella.

Veteranía, nivel y coste cero

El portero de 30 años es una de las alternativas que maneja Míchel para suplir la baja de ter Stegen. Formado en la cantera del Celta y con experiencia en Primera División, Blanco aportaría seguridad y veteranía bajo palos. El hecho de que esté libre también beneficia al cuadro catalán.

La única incertidumbre en Montilivi es la poca acción de Blanco en los últimos años. Desde su llegada a Francia, solo disputó cinco encuentros entre Ligue 1 y competiciones europeas. Lo avala su trayectoria en España, con un centenar de partidos bajo palos.

Se aleja el Mundial

La nueva lesión sufrida por Ter Stegen complica su presencia en la Copa del Mundo. A priori se estima que el germano estará, por lo menos, dos meses KO. Tampoco se descarta una cirugía. Aún faltan pruebas médicas para sacar una conclusión.

El uno había desembarcado en Girona luego de una negativa a salir del club azulgrana, que esperaba liberar ficha y masa salarial para inscribir a Joan García. Enemistado con Laporta y Flick, aceptó salir con el objetivo de no perderse de vista de Nagelsmann. Ahora, dio otro paso en falso.