Míchel se rinde a Ter Stegen y sienta a Gazzaniga

Periodista Deportivo |

El técnico de Montilivi destaca un perfil diferencial que cambia el juego desde la portería

El Girona FC se quedó a las puertas de su cuarto triunfo consecutivo, pero salió reforzado desde las sensaciones. El empate ante el Getafe CF dejó una lectura clara para Míchel Sánchez. El equipo reaccionó, compitió hasta el final y sumó un punto gracias a una figura inesperada como protagonista. Marc-André ter Stegen, cedido por el FC Barcelona, fue decisivo en la última jugada para sostener el empate. Su intervención evitó el triunfo azulón y cerró un debut de alto impacto.

El partido se había torcido tras el descanso. El Getafe se adelantó sin haber generado demasiado peligro y el Girona tuvo que remar contra un bloque bien organizado. Los de Montilivi insistieron, empataron en el último suspiro y sobrevivieron gracias a una acción final del guardameta alemán que cambió el desenlace. Para Míchel, ese detalle lo explica todo.

Un portero que aporta algo poco habitual en la élite según Míchel

Tras el encuentro, el técnico no escatimó elogios. Míchel subrayó el valor diferencial del alemán más allá de la parada final. “Da unas condiciones raras en el fútbol profesional”, explicó. El entrenador incidió especialmente en su juego de pies, su capacidad para asumir riesgos y su tendencia a jugar siempre hacia adelante. En su modelo, esa cualidad no es un matiz. Es una ventaja competitiva.

El entrenador recordó que cuenta con tres porteros de máximo nivel y asumió la dificultad de la decisión. Apostó por Ter Stegen convencido de lo que podía ofrecer desde la base del juego. El resultado avaló la elección.

“En salida de pelota es un jugador que nos da mucho”, insistió.

La charla con Paulo Gazzaniga quedó en el ámbito interno. Para Míchel, la gestión del vestuario pasa por la claridad y el respeto mutuo.

Beltrán y Echeverri refuerzan un Girona que cree en su idea

Más allá de la portería, el técnico valoró otros nombres propios. Destacó la rápida adaptación de Fran Beltrán, a quien comparó en sensaciones con Aleix García por su capacidad para jugar a ritmo alto en la medular. Para Míchel, ese perfil era una carencia que el equipo empieza a corregir.

También tuvo palabras para Claudio Echeverri, que entró con el marcador en contra y aportó agresividad en el último tercio. El técnico fue claro. El Girona llega bien arriba, pero necesita más pegada. En ese contexto, la energía del joven argentino es una herramienta valiosa.

El mensaje final fue coherente. El empate corta una racha de victorias, pero no el crecimiento. Míchel se mostró satisfecho con la respuesta del equipo tras el golpe. Determinación, juego y personalidad. Y ahora, además, un portero que aporta algo poco común en la élite.